30 años de la desaparición de Tara Calico y el misterio de la Polaroid

Hace más de 30 años que se produjo la desaparición de Tara Calico. El desconcertante hallazgo de una fotografía Polaroid rodearía el caso de misterio durante todos estos años de investigación. Además, otros casos extraños empañarían, más si cabe, el enigmático caso. La serie de anónimos que recibiría la policía servirían para generar una incertidumbre que todavía se mantiene a día de hoy. ¿Qué pasó con Tara Calico?

LA DESAPARICIÓN DE TARA CALICO

Sobre las 9:30 horas del 20 de septiembre de 1988, Tara salió de su casa con la bicicleta de su madre con la intención de dar un paseo por la ruta que solía hacer habitualmente. Una joven de 19 años y natural de Belén, Nuevo México, a la que le gustaba hacer deporte y disfrutar del aire libre. Había avisado a su madre de que a las 12:30 horas había quedado con su novio para jugar al tenis, así que si no había regresado antes del medio día, le pidió que fuera a buscarla. Ambas solían hacer el trayecto juntas pero Patty Doel, su madre, decidió no volver a por la carretera estatal 47 al haber sido acosada por un automovilista. Aconsejó a su hija para que ella llevara consigo algo para protegerse por si era atacada, pero desoyó los consejos de su madre.

Las horas centrales del día iban acercándose y Tara no aparecía por casa. Tal y como habían quedado por la mañana, Doel salió en busca de su hija pero no halló rastro de la joven. Tara era una chica considerada responsable y puntual por lo que todas las alarmas se encendieron de repente para su madre, quien contactó inmediatamente con la policía. Intuía que algo estaba ocurriendo con su hija.

Los vecinos prestaron declaraciones y confirmaron que efectivamente había sido vista pasear con su bicicleta por la ruta habitual. Al parecer, versiones que no despertaron ningún interés por el paradero de la joven, pues no parecían hallar indicios de secuestro o alguna agresión hacia la joven. Todos coincidían, de momento, en lo mismo: Tara sencillamente estaba paseando con su bicicleta por la estatal 47.

Sin embargo, las sospechas fueron acentuándose conforme se interrogaban a más y más personas, pues las versiones iban aportando datos que ponían de manifiesto que Tara podía haber sido víctima de un secuestro. Y es que, testigos comenzaron a aportar el dato de que habían visto a Tara, efectivamente con su bicicleta, pero que estaba siendo perseguida por una camioneta de principios de los años 50 de color azul y otra furgoneta de la marca Toyota.

No obstante, para cuando las autoridades comenzaban a pensar que deberían encauzar la investigación como un secuestro, los testigos aportaron otro dato más que prácticamente les haría confirmar ya sus sospechas. Al parecer los dos conductores de cada uno de los vehículos sospechosos habían sido vistos con walkie talkies y, por consiguiente, concluyeron que se estaban comunicando entre ellos.

Tan sólo 24 horas después de todo aquello, los vecinos de Tara, en Belén, salieron a la calle para aportar su grano de arena en la búsqueda que ya había sido iniciada, de la joven. Una incesante búsqueda que no dejaron prácticamente sin inspeccionar. Las horas pasaban y no hallaban pista alguna que pudiera ayudar a encontrar a Tara.

Sin embargo, Patty Doel sí halló algo en la estatal 47: un cassette y parte del walkman de su hija. Además del hallazgo, la madre también se había percatado de algo más y es que, aquello se encontraba a 19 kilómetros de la casa familiar, una distancia que jamás había recorrido Tara. Patty creyó que era una pista dejada por su propia hija para que siguieran su rastro e inmediatamente alertó a la policía para que tuvieran constancia de ello. No obstante, la policía lo desestimó creyendo que aquello no era un indicio claro, pues alegaron que podría pertenecer a cualquier persona.

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LA FOTOGRAFÍA POLAROID QUE DARÁ UN GIRO DE 180º A LA INVESTIGACIÓN

Unos meses después de la desaparición de Calico, el 20 de junio de 1989, aparece una fotografía en el estacionamiento de un centro comercial de Port St. Joe (Florida) en la que podía verse a una joven y un pequeño niño, maniatados y amordazados con cinta aislante. Aunque en un principio se había considerado que tan sólo se trataba de un montaje de poco gusto, la fotografía acabó en manos de Patty Doel, quien identificó a la joven como su hija.

Inmediatamente, y dado que se podía tratar de una fuente de información importante para determinar una búsqueda que llevara al paradero de Tara, expertos en reconstrucción facial iniciaron los trabajos para estudiar si aquella joven que aparecía en la foto podía ser la propia Tara. De tal manera, mediante programas informáticos de retoque, retiraron la cinta aislante y la sustituyeron por la boca de Tara.

tara calico fotografia retocada

Cuando se hubo estudiado la fotografía, la opinión quedó dividida. Mientras unos creían fervientemente que se trataba de Calico, otros, como el Laboratorio Nacional de los Álamos, quien concluyó que nada tenía que ver con Tara la joven que aparecía en la fotografía. Seguidamente, el FBi también quiso mostrar su opinión y manifestó que no se habían obtenido pruebas que fueran concluyentes.

Sin embargo, aquellas opiniones poco importaban a la familia de Tara, pues estaban absolutamente convencidos de que era ella. Y sus afirmaciones iban más allá de los parecidos faciales, sino que habían podido observar dos elementos más que corroboraban su creencia. Por un lado, la cicatriz en la pierna que se había ocasionado a causa de un accidente de tráfico, una cicatriz que era visible en la fotografía.

Expertos que pudieron analizar la fotografía en base a este pequeño elemento, corroboraron las sospechas de la familia, pues no es posible que existan dos cicatrices idénticas y además, en el mismo punto exacto. Por otro lado, también se observó el detalle del libro que aparece junto a la joven, un elemento que marcaría un antes y un después en la propia investigación: la novela de terror gótica <<My sweet Audrina>> de V.C. Andrews. Pero, ¿qué relevancia tuvo en la investigación?

Al parecer, era la novela favorita de Tara, tanto que hasta se sabía partes del libro enteras de la cantidad de veces que la había leído. Pero no sólo eso, sino que la madre fue más allá, y creyó que el propio argumento de la novela podría estar dando una pista de todo lo que estaba sucediendo en el caso de Tara.

Además, también se observaron unos números en la fotografía original, que lamentablemente no pueden ser observados en las imágenes que circulan por internet por la baja calidad de la mismas. Esos números fueron interpretados de dos maneras, o bien un número de teléfono o bien unas coordenadas. Sin embargo, lo que sí que pudieron descifrar de manera clara es cuándo pudo tomarse aquella fotografía: después del mes de mayo de 1989. Pero… ¿por qué?

Los agentes investigaron cuándo estuvo disponible el papel fotografíco sobre la que se tomó la fotografía, pues la cámara estaba clara, había sido con una Polaroid. Esto quería decir que si la joven que aparecía en la fotografía era la propia Tara, era muy posible que todavía siguiera con vida. Aunque todavía quedaba otra incógnita que quedaba por resolver, ¿quién era el niño que aparecía junto a la supuesta Tara?

LAS HIPÓTESIS SOBRE LA DESAPARICIÓN DE TARA Y EL NIÑO QUE APARECE EN LA POLAROID

Evidentemente, el desconcierto que giraba alrededor de esta fotografía en algunos aspectos hizo volar la imaginación y desarrollar hipótesis desde varias perspectivas. Mientras algunos creyeron que el niño que aparecía en la fotografía podría tratarse de un niño huérfano, otros creyeron que se trataba de Michael Henley Jr., un pequeño de 9 años que había desaparecido unos meses antes que Tara, y también en Nuevo México.

Cantidad de testimonios comenzaron a surgir a raíz de haber visto la fotografía y es que, a lo largo y ancho del mapa estadounidense, aparecían personas que aseguraban haber visto a Tara con vida. Desde el sur de California hasta incluso más allá, en Canadá. Sin embargo, todo daría un vuelco nuevamente y es que, a principios de 1990, se hallaron los restos mortales del pequeño Michael Henley en las montañas de Zuni, en Nuevo México.

El lugar, se encontraba a uno 65 kilómetros aproximadamente de donde había desaparecido Tara en su día. El pequeño se encontraba en avanzado estado de descomposición cuando fue encontrado. Cuando le practicaron la autopsia, los forenses aseguraron que el pequeño debió perderse en el bosque y morir de inanición días más tarde.

No obstante, la fotografía había despertado una desconfianza absoluta en este caso y muchos no creían la versión oficial. Seguían considerando que el pequeño que aparecía junto a la joven, era el propio Michael. Ello, evidentemente, dio lugar a nuevas especulaciones que terminaron por derivar en dos teorías de lo que supuestamente le había ocurrido. Por un lado, consideraron que Michael había sido secuestrado por los mismos que se habían llevado a Tara, muy posiblemente aquellos que viajaban en la camioneta Ford y la furgoneta Toyota.

El pequeño habría sido mantenido con vida durante un largo periodo de tiempo y, seguidamente, abandonado a su suerte en las montañas de Nuevo México. La otra teoría, apuntaba que había estado retenido en el lugar donde desapareció y que, en un momento dado pudo escapar y se perdió en el bosque donde finalmente murió.

Tras el hallazgo del cuerpo de Michael, aparecería un nuevo testimonio que volvería a crear un desconcierto entorno al caso de Tara. Un testigo anónimo que aseguraba haber visto a tara en Florida junto con varios hombres. Además, describió que el trato que recibía por parte de éstos no era agradable, pues parecía que estaba siendo sometida. Durante aquella época, surgieron nuevas fotografías Polaroid de la supuesta Tara, mas nunca han sido publicadas.

DOS NUEVAS FOTOGRAFÍAS Y NUEVOS TESTIGOS

El cuerpo de policía de Albuquerque, recibió dos sobres con un contenido que no esperaban encontrar: dos impactantes fotografías. Una de ellas, se podía ver el rostro del pequeño Michael con la boca pintada de negro simulando una cinta negra que recordaba al niño que aparecía en la fotografía de Polaroid de 1989. La otra fotografía, simplemente se trataba del rostro del propio Michael. Pero, cuando los agentes pensaron que se estaba tratando de una simple broma, el teléfono de la comisaría comenzó a sonar.

Michael Henley Jr

Al otro lado de la línea, se escuchó la voz de un testigo que aseguraba saber dónde se encontraba Tara. Manifestó saber que se la había tratado como una esclava sexual y que había sido sometida por varios hombres. También dijo que saber que habían terminado con su vida tras haberse cansado ya de ella. La policía no dio más importancia a aquello, concluyendo que se trataba de una broma pesada.

Sin embargo, meses más tarde surgió un nuevo testigo que afirmaba saber qué era lo que le había ocurrido a Tara Calico. El Sheriff Rene Rivera, del condado de Valencia, en Nuevo México, manifestó que unos jóvenes que él conocía, habían seguido a Tara en unos vehículos como los que se habían descrito desde un principio. Trataron de llamar la atención de la joven pero ésta, tan sólo tenía en mente salir a dar un paseo.

Ante el rechazo de Tara, que no sentó demasiado bien entre los muchachos, dieron un brusco giro de volante con la intención de asustarla pero se les fue de las manos. Este gesto, provocaría un accidente en el cual Tara perdería la vida. Ante aquel hecho, los jóvenes se pusieron en contacto con sus familiares para comentarles lo ocurrido y entre todos, decidieron idear un plan para deshacerse del cuerpo de Tara. Sin embargo, el Sheriff no dijo nombres ni ningún dato que pudiera señalar a algún culpable.

Estas declaraciones provocaron un entorpecimiento más que una ayuda, pues realmente no podía cerrarse el caso, al no haber ninguna pista que pudiera corroborar las palabras del Sheriff ni saber el paradero de Tara. Además, también provocó un gran enfado en Patty Doel. Tanto ella como el padrastro de Tara, manifestaron públicamente su rechazo hacia las palabras y actitud del Sheriff y se iniciaron acciones legales contra éste.

Actualmente, tanto Patty como el padre biológico de Tara han fallecido, ella en 2006 y él en 2002; sin embargo el padrastro sigue luchando por esclarecer qué paso con Tara Calico.

NUEVAS PISTAS: DAVID PARKER RAY

En 2016 volvió a sacudirse nuevamente el caso de Tara y es que, a través de diversos foros de debate, uno de los usuarios colgó una fotografía en uno de los hilos de debate sobre el caso sin más explicación. El caos, por supuesto, se desató de inmediato entre los usuarios, entre los cuales se encontraban agentes de policía que habían seguido el caso. Expertos en análisis facial identificaron similitudes en los rostros de la joven que aparecía en la nueva fotografía con la hallada en 1989. Inmediatamente, se inició un rastreo para hallar la procedencia de la persona que había colgado aquella fotografía a través de la IP. Esta dirección, les llevó hasta Quebec, Canadá.

tara calico secuestro

Dos semanas después de aquello, apareció una joven que volvió a manifestar su testimonio alegando que en su día no había sido escuchada. Al parecer, en fechas aproximadas a la desaparición de Tara, ella había vivido algo similar y lo había puesto en conocimiento de las autoridades pero que, sin embargo, no había obtenido ninguna atención por parte de éstas.

Comentó haber estado paseando con su vehículo junto con una amiga por Belén, en nuevo México, había observado como una camioneta azul y que viajaba a velocidades lentas, como si estuviera buscando algo. Tratando de adelantarla, se vio acosada por una furgoneta negra que viajaba tras de sí y que circulaba excesivamente cerca de su vehículo.

Cansadas de la situación, decidieron adelantar a la camioneta dando un brusco giro de volante, pero no esperaban que ésta les cortara el paso con otro giro igual de brusco. Tras ello, se percataron las chicas de que ambos conductores se conocían y operaban junto y que, además, se comunicaban entre ellos a través de un walkie talkie. Asustadas, la conductora aprovechó una oportunidad para pisar a fondo el acelerador y cambiar el rumbo del trayecto por otra carretera.

La copiloto, identifico a uno de ellos, alegando que se trataba de un vecino de Belén: David Parker Ray. Éste, conocido por haber torturado, violado y asesinado a más de 60 personas. Un asesino en serie que con la ayuda de varias personas de su entorno, acabaría con la vida de todas aquellas personas. 

david parker ray
David Parker Ray

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Fuentes:

https://www.news.com.au/lifestyle/real-life/news-life/tara-calico-mystery-is-the-girl-in-the-photo-really-her/news-story/a6c2dd5ec120bf62a770d56befacd69f

https://people.com/crime/tara-calico-polaroid-photo-true-story/

https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1500681.a-30-anos-de-la-desaparicion-de-tara-calico.html

https://allthatsinteresting.com/tara-calico

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