Timothy Wiltsey: un crimen sin resolver durante 25 años

Timothy Wiltsey desapareció en 1991 y durante 25 años su desaparición fue un misterio. Las múltiples versiones de su madre ocultaron la verdad del caso. Hoy, te cuento la crónica de este caso que, aunque pasaron más de dos décadas, puso resolverse finalmente.

La desaparición de Timothy Wiltsey

En una modesta vivienda situada en South Amboy, Nueva Jersey, vivía Timothy William Wiltsey, Timmy, como era conocido por sus amigos y vecinos. Su madre, Michelle Lodzinski, de 23 años, se había separado del padre del pequeño cuando éste tan sólo tenía 6 meses de vida. Tras aquella separación, él se había ido a vivir hasta Iowa y había cortado cualquier contacto con ella y con Timmy.

Después de algún tiempo tras la ruptura, la vida de Michelle y su hijo volvería a la rutina y a la normalidad. Parecía que sus vidas volvían a tener un equilibrio, sobre todo para para aquella joven madre soltera que se ganaba la vida como secretaria. Sin embargo, el 25 de mayo de 1991, un gran revuelo mediático sacudiría aquel tranquilo pueblo americano. Michelle acudía angustiada a la policía y daba la voz de alarma. El pequeño Timothy había desaparecido. Según las primeras declaraciones de la madre, había acudido con su hijo a los carnavales de se celebraban en el Parque Conmemorativo John F. Kennedy en Sayreville. Sobre las 19:30 horas de aquella tarde se produjo la desaparición, cuando tras comprar unos refrescos se percató de que su hijo ya no estaba junto a ella.

Una voz de alarma: se suspende el carnaval

La voz de alarma se extendió por aquel parque que disfrutaba de unos divertidos carnavales. La música se detuvo, los bailes cesaron y las risas dejaron de cobrar sentido.  Decenas de policías, bomberos, equipos de primeros auxilios y voluntarios iniciaron la búsqueda de TimothyWiltsey. Algunos se encontraban en la zona y otros acudieron de inmediato como refuerzo. Aquello duraría hasta las 2 de a madrugada de esa misma noche. Sin embargo, pese al empeño y la voluntad de lograr hallarle, no obtuvieron ningún tipo de pista.

A las 5:30 horas de la mañana siguiente, comenzaron a organizarse nuevamente para peinar la zona. Helicópteros inspeccionaban desde el aire, centenares de voluntarios la zona terrestre y unidades de buceo los estanques cercanos. Pero parecía que aquel niño de tan sólo cinco años de edad había desaparecido de la tierra sin dejar rastro.

El rostro de Timothy Wiltsey recorrió cada rincón para facilitar la identificación. Junto con la fotografía de aquel pequeño de ojos castaños, se adjuntaba la descripción de la ropa que llevaba en el momento de la desaparición: una camiseta de tirantes roja, pantalones cortos a la altura de las rodillas y unas zapatillas de las tortugas ninja. Detallaron dos elementos característicos del pequeño y es que tenía una cicatriz en la mejilla derecha y otra en el mentón a causa de la mordedura de un perro. Además, su fotografía fue distribuida en los cartones de leche y un vídeo suyo también fue difundido. Sin embargo, nada de lo que se intentaba lograba acercarse a la verdad del caso.

Las primeras hipótesis, ¿quién se ha llevado a Timothy Wiltsey?

Las primeras horas en la búsqueda del pequeño habían sido infructuosas a la hora de hallar cualquier evidencia al respecto. Sin embargo, pese a que no encontraban nada que les llevase a descubrir la verdad, la policía comenzaba a atar una serie de cabos entorno a la desaparición de Timmy.

El primer sospechoso, el padre del pequeño, quedó absolutamente descartado. Desde que se había separado de la madre no había tenido contacto alguno con su hijo y se pudo comprobar que no existía relación alguna con su desaparición. Sin embargo, la actitud de la madre comenzó a llamar la atención de algunos agentes que investigaban el caso. La versión que había estado sosteniendo hasta el momento Michelle, comenzaba a desmoronarse.

Ninguna de las afirmaciones que había dado en sus declaraciones a los agentes parecía tener solidez. Durante los días que se encontraban investigando el caso, ninguno de los asistentes al carnaval había podido corroborar haber visto a un pequeño con las descripciones que se había detallado. Los agentes comenzaban a cuestionarse si realmente Timmy había llegado a pisar realmente el suelo del Parque de Sayreville. Si realmente las sospechas se confirmaban, era evidente que la línea temporal debía retroceder más en el tiempo.

La última vez que se le vio con vida era, supuestamente, el día en que su madre fue con él a aquellos carnavales. Pero algunos indicios no cuadraban. El momento debía de ser mucho más atrás en el tiempo. De tal manera, la investigación se amplió y las preguntas de los agentes tocaron a las puertas de los vecinos de Timothy Wiltsey para poder establecer el momento real en el que le vieron por última vez.

La actitud de Michelle comenzó a ser cada vez más sospechosa, pues parecía que no lograba expresar las emociones frente al resto. Su actitud plenamente serena llamó la atención de la policía, prensa y vecinos. Las únicas alegaciones fueron que ella no se trataba de una persona que mostrara en público sus emociones y no lo iba a hacer porque algunos consideraran que era lo correcto. Sin embargo, sus pretextos serían irrelevantes para los investigadores y se la sometió a un duro interrogatorio por parte de éstos. Y es que, cuando los agentes retrocedieron en la línea del tiempo, seguían habiendo horas vacías donde nadie había visto al pequeño Timmy.

Ante aquello, Michelle decidió alegar que antes de acudir a los carnavales habían pasado unas horas en Holmdel Park. Sin embargo, justo aquel día había estado cerrado, por lo que no pudo estacionar su vehículo donde afirmaba a los agentes. El único testigo que pudo empezar a aportar algo de luz fue un vecino del pequeño, quien dijo haberle visto jugando la mañana de su desaparición. Desde ese instante, un vació parecía envolver la desaparición del pequeño.

Michelle cambió su versión y dijo que fueron dos los secuestradores que, a punta de navaja, le arrebataron a su hijo. Se había sentido intimidada y, por esta razón, no había revelado la verdad de lo ocurrido. Sin embargo, la tarde del mismo día en que cambiaba la versión de los hechos, se retractaba nuevamente y daba una tercera versión de lo supuestamente acontecido. El miedo al percatarse de que estaba siendo la principal sospechosa, la llevó a la comisaría a confesar una nueva versión. Al parecer, dos hombres y una mujer, habían secuestrado a su hijo. La mujer se trataba de Ellen, una go-go que trabajaba en un local nocturno y era cliente del banco donde Michelle había trabajado anteriormente. Jamás se encontró a aquella tal Ellen y la versión nunca pudo constatarse.

Tampoco superó dos pruebas de polígrafo a las que fue sometida.

Las primeras evidencias y el descubrimiento del cuerpo sin vida de Timothy Wiltsey

Dan O’Malley, un profesor de escuela, se había desplazado hasta Raritan Center, en Nueva Jersey, para observar algunas aves y explorar las marismas. Durante su visita descubrió una pequeña zapatilla de las tortugas ninja, muy similar a la que habían estado publicitando en relación a la desaparición de Timothy Wiltsey. Automáticamente, la recogió del suelo y la llevó a la comisaría de policía. Los agentes se pusieron en contacto con Michelle pero ésta, tras observar la zapatilla, dijo que no pertenecía a su hijo.

Sin embargo, Dan informó de aquello a un periódico local, que terminaría por convertirse en primeras portadas de otros periódicos de tirada nacional, de lo cuales uno de ellos llegó a manos del agente del FBI, Ron Butkiewicz, quien se interesó en aquel caso. Es por ello que de inmediato contactó con aquel profesor y ambos fueron a la zona para inspeccionarla nuevamente. El 6 de abril de 1992, se produciría la exploración de aquel lugar que llevaría a descubrir pistas que hasta la fecha se habían encontrado completamente ocultas.

Se investigan nuevas pistas del caso

Ron decidió entrevistarse con amigos y conocidos de Michelle para conocer mejor los aspectos de su vida anterior. Fruto de ello, descubrió algunos detalles que había omitido cuando la policía le pidió su vida laboral para constatar algunas de sus versiones. Michelle había trabajado en el complejo de Raritan Center y por consiguiente, debía conocer la zona donde apareció la zapatilla de las tortugas ninja.

Evidentemente, aquello no pasó desapercibido y automáticamente se realizó un despliegue en la zona para volver a inspeccionarla más exhaustivamente. La hojarasca cubría la tierra y trataban de avanzar con lentitud y destreza para observar cada detalle que hubiera a su paso. Al poco tiempo de iniciarse, hallarían la segunda zapatilla. Aquel nuevo descubrimiento les hizo todavía peinar con más ahínco la zona. Uno de ellos decidió cruzar un pequeña y frondosa arboleda que le llevaría hasta un estrecho riachuelo situado al borde de la carretera. Una acumulación de basura en la orilla llamó su atención. El primer instinto fue acercarse e inspeccionar lo que allí había podido haberse amontonado. El riachuelo tenía poco caudal pero el suficiente como para arrastrar aquellos desperdicios. Quizá podría encontrar alguna pista más que les llevase hasta Timmy. 

Una pequeña calavera asomaba entre unos listones de madera, bolsas y botellas de plástico y heces de animales. A unos pocos centímetros, se encontró un globo de las tortugas ninja y una manta azul y blanca. Dado el avanzado estado de descomposición que presentaba, solo había una forma de identificarle: a través de los registros dentales. La causa de la muerte no pudo probarse, pero en todo momento se trabajó en torno a un homicidio. El momento exacto y la ubicación donde falleció Timothy Wiltsey es desconocida, pero la muerte quedó calificada finalmente como homicidio.

Michelle es la responsable: una hipótesis que toma fuerza

Los gritos de <<asesina>> cuando Michelle merodeaba por su vecindario comenzaba a ser algo habitual. Ninguna de las múltiples versiones que Michelle ofreció pudieron corroborarse y las sospechas hacia ella como responsable del homicidio de Timmy se multiplicaban. 

El 21 de enero de 1994, su vehículo se encontró con el motor en marcha y aparcado en la puerta de la casa del hermano de Michelle. Sobre las 17:10 de aquella tarde, ella supuestamente habría salido para acudir a su puesto de trabajo, sin embargo, nunca llegó. Al día siguiente, apareció en Detroit alegando que había sido secuestrada por agentes de la ley con un vehículo negro y que la habían abandonado a su suerte en Michigan. Según su versión, éstos habían tratado de darle una lección por haber hablado sobre el caso de su hijo y le advertían que debía guardar silencio.

Tras varios interrogatorios, jamás pudo corroborar sus palabras. Su hermano habría hallado tarjetas del FBI con inscripciones de <<No ha terminado>>, pero más tarde confesaría que ella misma las falsificó y fue acusada de fingir su propio secuestro. Fue sentenciada a seis meses de arresto domiciliario y tres años de libertad condicional.

Años más tarde, en 1998, Michelle se mudó a Florida para huir de su pasado y vivir en el más absoluto anonimato. Trato de pasar página e iniciar una nueva vida y hasta tuvo dos hijos más. Los vecinos de la zona desconocían el pasado de aquella mujer, por lo que su vida podría ser un poco más apacible. Pese a ello, todavía se encontraba a las puertas de su nueva casa a algún periodista esperando a obtener alguna nueva declaración sobre el crimen de Timmy. Durante muchos años, la muerte de aquel pequeño niño quedó archivado por falta de pruebas, pues aunque todas las sospechas se centraban en su propia madre, no habían obtenido ninguna evidencia directa que pudiera sentarla en el banquillo.

6 de agosto de 2014: caso resuelto

En 2011, los agentes de Nueva Jersey decidieron retomar nuevamente el caso. Tres niñeras que habían cuidado a Timmy durante sus primeros años de vida fueron interrogadas y todas ellas fueron capaces de identificar la manta azul y blanca que se halló junto al cráneo del pequeño. Evidentemente, si la manta era suya, no la hubiese llevado hasta los carnavales, pues además, tenía una longitud de 3 metros y hacía 32º aquella tarde. De tal manera, comprendieron que fue asesinado previamente y envuelto en la manta donde sería abandonado en las inmediaciones de Raritan Center. Michelle se negó en rotundo a identificar aquella manta como propia pero los agentes tenían claro que sí era suya y era, además, la que usaban para tapar al pequeño las niñeras cuando le cuidaban.

El 6 de agosto de 2014, justo el día del cumpleaños de Timmy y el cual hubiera cumplido 29 años, Michelle fue arrestada y acusada del asesinato de su hijo. El juez encargado de llevar el caso, estableció una sentencia preliminar donde manifestó que la presumible intención de ocultar y entorpecer la investigación por parte de Michelle, podría ser un indicio claro que evidenciara culpa por la muerte de su propio hijo.

El juicio se llevó a cabo el 16 de marzo de 2016 y una semana antes de que se hubieran cumplido 25 años de la desaparición de Timothy Wiltsey, el jurado dictó un veredicto de manera unánime por la que se consideraba a Michelle como culpable de asesinato en primer grado. Finalmente, el 5 de enero de 2017, Michelle fue condenada a 30 años de prisión sin posibilidad de libertad condicional.

Una mujer es hallada descuartizada en un parque. Tiempo después, otra aparece desmembrada dentro de una maleta que se encuentra varada a orillas de un río. También los restos óseos del hijo de una de ellas. Solo tienen un elemento en común: ambas tienen un tatuaje muy parecido. El caso sigue sin resolver.

Fuentes consultadas:

https://www.nj.com/news/2020/02/in-stunning-move-nj-supreme-court-to-hear-appeal-of-michelle-lodzinski-in-decades-old-murder-of-5-year-old-son.html

3 comentarios sobre “Timothy Wiltsey: un crimen sin resolver durante 25 años

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