Barbara Baekeland, su historia. Violó a su hijo para curar su homosexualidad

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Barbara Baekeland: su historia

En 1922 nace en Boston Barbara Baekeland. Cuando tan solo tenía 10 años, el padre de Barbara se suicidó respirando monóxido de carbono, cerrándose en el coche que tenían en el garaje. Tras este impacto que conmocionó a la familia, la viuda decidió emprender una vida nueva con su hija Barbara mudándose a Nueva York. Un hecho que desoló por completo a ambas y las cuales sintieron la necesidad de cambiar de aires para poder recuperarse de aquel fatídico golpe. No obstante, su traslado a Nueva York le ayudaría a comenzar una vida mejor.

Conforme fue creciendo Barbara empezó a codearse con las más altas esferas, llegando a convertirse en una mujer muy cotizada en la ciudad. Fue incluso considerada una de las mujeres más bellas del momento, teniendo ofertas como modelo de firmas tan importantes como Vogue. La belleza que la caracterizaba atraía a importantes hombres con grandes sumas de dinero en sus carteras. Una vida repleta de lujos y éxitos pero que todo cambiaría unos años después.

Tras ofertas recibidas de Hollywood su paso por la pequeña pantalla no llegó a cuajar pero sí que le permitió conocer al hermano de una de las actrices: Brooks. Así se llamaba su hermano, quien acabaría manteniendo una relación con Barbara. Tras un periodo de tiempo de entablar dicha relación sentimental, Barbara le dijo a Brooks que estaba embarazada. Sin embargo, no lo estaba. Barbara había decidido mentirle con el fin de poder casarse con él de la manera más rápida posible. Tal que así, se marcharon a California para arreglar aquel compromiso un tanto fortuito.

La vida de recién casada de Barbara Baekeland: fiestas, alcohol y el nacimiento de Anthony

Recién casados, volvieron a su domicilio en Nueva York, donde seguían realizando ingentes cantidades de banquetes y reuniones entre ilustres personajes de la época como era el caso de Greta Garbo. Una mujer con un éxito envidiable que pronto se verían truncados fruto de algunas sospechas.

Cambios bruscos de humor, groserías, episodios de depresión severa y una fuerte personalidad inestable, llevaron a Barbara a terminar refugiándose en el alcohol. Tanto ella como su marido, empezaron a tener una relación que era cada vez más difícil de sobrellevar. Fruto de los constantes desentendimientos entre la pareja, discusiones y arrebatos, ambos empezaron a mantener relaciones extramatrimoniales con otras personas. Durante esta época, Barbara tuvo que ser atendida por psiquiatras y es que su enfermedad iba en aumento.

Durante esta etapa, Barbara quedó embarazada dando a luz a su hijo Anthony en el verano de 1946. A partir de cumplir los ocho años, la familia estuvo trasladándose por varios puntos del continente europeo y cambiando de residencia muy frecuentemente, aunque siempre manteniendo su amada casa de Nueva York. Sin embargo, la llegada del pequeño a la familia no supuso ningún cambio para la vida de la pareja. Seguían buscando lujos y éxitos, codeándose entre los más destacables personajes de la época y, por supuesto, manteniendo aventuras fuera del matrimonio como algo habitual.

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Barbara con su hijo Anthony

Las infidelidades de Brooks y los secretos de Anthony

En 1960, aconteció un suceso que volvería a sacudir al matrimonio Baekeland, y es que durante una fiesta, Brooks conoció a la hija de un diplomático inglés con quien comenzó un romance pese a que él tenía 15 años más que ella. Brooks, perdidamente enamorado de la joven, solicitó el divorcio a Barbara. Ésta, sin embargo, no tomó de buen agrado la noticia y trató de suicidarse. Ante este acontecimiento, a Brooks no le quedó más remedio que terminar su romance con aquella joven.

En 1967, la familia disponía de una vivienda en España donde acudían de manera regular. Concretamente se encontraba en Cadaqués, en la provincia de Gerona. Estando allí precisamente, comenzaron los problemas en la relación entre Barbara y su hijo y es que éste, con 20 años de edad, comenzó a tener una serie de actitudes que no serían del agrado de su madre cuando se enterara.

Anthony Baekland
Anthony

Anthony, conoció a un chico australiano llamado Jake Cooper y con el cual entabló una fuerte amistad. Cooper, invitaría a Anthony a viajar hasta Marruecos para conseguir algo de droga y serían los primeros coqueteos que Anthony haría con diversos tipos de sustancias tóxicas. Además, la amistad iría a más, terminando por convertirse en un romance entre ambos jóvenes. Este romance, sin embargo, no quedaría en secreto. Una amiga de la madre, acabaría por enterarse de la aventura de Anthony estaba teniendo con el muchacho australiano y pondría en conocimiento a Barbara de lo que su hijo estaba haciendo a sus espaldas. Cuando se enteró, pronto viajó hasta Marruecos donde se encontraba su hijo precisamente para traerlo de vuelta a casa y obligarle a terminar con aquella relación.

Sin embargo, a la vuelta, Anthony no tendría el pasaporte y ambos serían detenidos y encarcelados inmediatamente. Por suerte, pronto serían puestos en libertad y pudieron volver a casa sin ningún tipo de represalia. Barbara acabaría aceptando a regañadientes la relación homosexual que estaba manteniendo su hijo. Sin embargo, una joven muchacha aparecería en escena, Sylvie, ante la cual Barbara insinuaría a su hijo la posible relación que podría tener con ella y al parecer tuvo su éxito en parte. Al parecer todo volvía a su cauce, aunque no por mucho tiempo.

Una nueva infidelidad del marido de Barbara Baekeland y su profunda depresión

Barbara pronto entraría en una depresión severa al enterarse de que Sylvie realmente, era amante de su propio marido. La decepción y el golpe fue tal para Barbara que tuvo otro intento de suicidio. Afortunadamente, allí se encontraba Gloria Jones, una íntima amiga de ella para ayudarla y esposa del famoso escritor de la época, James Jones. Además, ante tales circunstancias Brooks decidió pedirle el divorcio nuevamente a Barbara y ésta finalmente se lo concedió. Tras quedar libre de cualquier atadura legal con su primera esposa, Brooks acabó contrayendo matrimonio con Sylvie, tendría un hijo con ella y posteriormente la abandonaría por una tercera mujer, Susan Baekeland.

Dos años más tarde, en 1969, Barbara conoció a un director de arte, Samuel Adams Green, famoso por haber promocionado sobre todo los primeros trabajos de su amigo Andy Warhol. Pronto iniciaría un romance con el director de arte y Barbara trataría de que Samuel y su hijo se conocieran y éste le mostrara sus obras de arte. Sin embargo, Samuel no quedó demasiado impresionado, rompiendo además, su relación con Barbara tan sólo seis semanas después. Para ella fue un golpe duro nuevamente y se obsesionó hasta el punto de perseguirle, llegando incluso a recorrer Central Park descalza por la nieve y con tan sólo un abrigo exigiendo su entrada en casa de Samuel.

La relación de Barbara Baekeland con su hijo Anthony

Los vínculos de Barbara con Anthony podría decirse que eran un tanto complicados. Las orientaciones sexuales de su hijo no eran de buen agrado para ella y cuando Barbara fue conocedora de las relaciones homosexuales que mantenía su hijo, ésta intentó solucionar lo que ella consideró un problema. De tal manera, contrató a prostitutas para que mantuvieran relaciones sexuales con su hijo con el fin de cambiar la orientación sexual de Anthony hacia lo que ella consideraba normal. No obstante, todo aquello fracasó y la orientación sexual de su hijo seguiría siendo la misma.

Tras el divorcio de Barbara, todo empeoró en la relación de ambos y es que, ella llegó a forzar a su propio hijo para mantener relaciones sexuales con el único fin de <<curar>> aquella <<enfermedad>>. Sin embargo, esta serie de episodios llevaron a Anthony a presentar cada vez más una serie de comportamientos extraños y desviados que empezaron a preocupar a su madre. Anthony mostraba un cuadro de esquizofrenia con tintes paranoides según los psiquiatras que estudiaron su caso. No obstante, Brooks, el padre biológico de Anthony, se negó en rotundo a que los médicos psiquiatras le trataran al considerar que se trataba de una profesión absolutamente amoral. De tal manera, y al no recibir ningún tipo de tratamiento médico, la esquizofrenia de Anthony empeoró con el tiempo llegando a ocasionar fuertes discusiones con su madre y episodios violentos con ataques con arma blanca hacia su madre.

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Barbara

Los crímenes de Anthony Baekeland

El intento de homicidio hacia su madre, Barbara Baekeland

Años después, a finales de 1972, Anthony tuvo un intento de acabar con la vida de Barbara y es que, trató de arrojarla desde el ático para que cayese y fuera atropellada por el ajetreo del tráfico del momento. Sin embargo, una de las amigas de Barbara que se encontraba en aquel momento presente, pudo reaccionar a tiempo y salvar la vida de Barbara. Tras este episodio, la policía detuvo a Anthony por tentativa de asesinato pero Barbara no quiso interponer ningún tipo de cargo sobre su hijo. No obstante, fue ingresado en un hospital psiquiátrico del cual saldría pronto aunque mantendría un seguimiento desde casa por parte de los psiquiatras.

Las sesiones con los médicos siguieron su curso, pero Barbara fue advertida de que las tendencias homicidas de su hijo eran reales y que éstas podrían llegar a consumarse. Sin embargo, Barbara no dio crédito a lo que estaba oyendo y se desentendió por completo de las recomendaciones de aquel psiquiatra. Tan sólo dos semanas después de aquella advertencia, se convirtió en una realidad.

El 17 de noviembre de 1972, Antohny asesinó a sangre fría a su madre tras apuñalarla con un cuchillo de cocina. Con 50 años de edad, Barbara perdería la vida casi al instante tras el apuñalamiento. Momentos después llegaría la policía, la cual encontraría a Anthony en la escena del crimen. Más tarde confesaría ser autor de los hechos y sería imputado por un delito de asesinato. Al padecer esquizofrenia, ingresaría en la prisión del Hospital Broadmoor donde permanecería hasta el 21 de julio de 1980. Tras la solicitud de varios amigos, quedaría en completa libertad.

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Anthony

Un nuevo asesinato a sangre fría y los últimos días de Anthony en prisión

Anthony, que por aquel entonces contaba con 33 años de edad, se subió a un avión que le llevaría directo a Nueva York. Una vez allí, convivió con su abuela materna, Nini Daly, que tenía 87 años de edad. Sin embargo, no tardaría en volver a sacar a la luz sus comportamientos violentos. Tan sólo seis meses después de quedar libre, atacó a su abuela nuevamente con un arma blanca. Siguió el mismo modus operandi que había seguido con su propia madre. La apuñaló hasta en ocho ocasiones y le fracturó varios huesos. Nuevamente, fue arrestado y enviado a la prisión por un intento de asesinato.

Tras aquel episodio, los psiquiatras estuvieron durante ocho meses valorándole de nuevo. A pesar de todo ello, esperaba salir de prisión bajo fianza el 20 de marzo de 1981. Pero el caso se suspendió por ordenes judiciales ya que los informes médicos parece ser que no estaban llegando a tiempo para la vista. De tal manera, al no poder concurrir la audiencia para la liberación, Anthony fue llevado nuevamente a su celda a las 15:30 de aquel mismo día. Tan sólo media hora más tarde apareció con una bolsa de plástico en su cabeza. Los médicos no pudieron más que certificar su muerte por sofocación.

La película inspirada en Barbara Baekeland: Savage Grace (2007)

En el año 2007 se rodó la película Savage Grace, inspirada en la historia de Barbara Baekeland y su hijo Anthony.

Cartel de la película Savage Grace

Si te ha gustado el caso, te recomiendo que te pases por este otro artículo para conocer la historia de Michelle Lodzinski. Una madre que mantuvo el secreto del crimen de su propio hijo durante más de dos décadas.

Enlaces consultados:

https://www.dailymail.co.uk/femail/article-1030028/Fatal-Seduction-How-society-millionairess-seduced-son-cure-gay–paid-life.html

https://www.dailymail.co.uk/femail/article-1030330/How-society-beauty-finally-murdered-gay-son-tried-cure-homosexuality.html

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