Belle Gunness: la historia de una viuda negra

Belle Gunness Lady Bluebeard

Los orígenes de Lady Bluebeard

Habiéndose bautizada con el nombre de Brynhild Paulsdatter Størset y nacida en Noruega, sería la hija pequeña de ocho hermanos. Su infancia la pasó en una pequeña hacienda de su país de origen, llamada Størsetgjerdet, y hasta 1877 todo había ido estupendamente para ella, pese haber tenido que trabajar desde su más tierna infancia para poder ayudar económicamente a su familia. Sin embargo, ese año truncaría su vida para siempre y la historia de esta viuda negra acabaría por convertirla en una de las asesinas en serie más famosas de los Estados Unidos.

Al parecer, Brynhild se encontraba en una fiesta local participando y divirtiéndose como cualquier chica joven hubiera hecho, pero sorpresivamente, un hombre conocido por su gran poder adquisitivo y resi- dente de la zona donde ella vivía, la atacó. Fruto de la terrible agresión que sufrió, perdió al bebé que estaba esperando, y es que, la mayor parte de los golpes los había recibido en la barriga. Tras estos hechos sufridos con apenas 22 años, la personalidad de Belle cambió radicalmente, volviéndose una persona fría y apática con los demás. Y es que, además, nadie la ayudó cuando estaba siendo atacada simplemente por ser de procedencia humilde. Ni tan siquiera fue protegida por su propia familia. Todos tuvieron temor de enfrentarse a aquel hombre tan poderoso y prefirieron guardar silencio. Pero el karma pronto actuaría y al poco tiempo después, su agresor moriría de un cáncer estomacal. 

Tras pasar unos pocos años, Belle decidió seguir los pasos de su hermana y emigrar a los Estados Unidos, y es que, al parecer, a su hermana le había ido estupendamente bien por tierras americanas. Su economía había mejorado, había encontrado al marido con quien formaría una familia y, por consiguiente, Belle vio una buena oportunidad para regenerar su vida y olvidar todo lo que le había ocurrido. Por ello, estuvo trabajando duramente durante tres años para poder comprar el pasaje que le llevaría a esa nueva tierra. Finalmente, pudo lograrlo en 1881 y tras pisar Chicago, cambió su nombre y encontró trabajo como doméstica. 

Sus primeros años en Chicago: una serie de actos sospechosos

Tras varios años en América, contrajo nupcias con Mads Ditlev An- ton Sorenson en 1884. Residieron en Chicago durante varios años, entre los cuales, al poco de contraer matrimonio, decidieron abrir una confiterías. No obstante, el negocio iba tremendamente mal, hasta el punto de que ni siquiera la gente que pasaba por la puerta entraba a preguntar por los productos y precios de aquello que vendían. Tal era la desesperación del matrimonio por el mal funcionamiento del negocio que ya no sabían qué hacer con la confitería. Sin embargo, algo les haría cambiar de vida radicalmente y es que, misteriosamente, el local un día ardió. 

El testimonio de Belle apuntaba que una lámpara había sido la causante de que ardiera en llamas el negocio, pero tras la inspección no se encontró ningún objeto similar. Pese a ello, el matrimonio cobró el seguro por aquel <<accidente>> y decidió cambiar de vida. Y es que, con el dinero que cobraron se mudaron a Austin donde adquirieron una casa que, misteriosamente, también terminó ardiendo en 1889. Tras ello, y con el cobro de un nuevo seguro por haber perdido su vivienda, compraron otra casa. Y se trasladaron con los supuestos hijos que tenía el matrimonio. Los historiadores mencionan cuatro nombres: Caroline, Axel, Myrtle, y Lucy. Incluso algunas fuentes aseguran que registró a una quinta hija (de su segundo matrimonio), Jennie Olsen, aunque también se sospecha que hubiera podido ser su sobrina. Pero sigamos con la historia, puesto que la mala suerte volvería a la casa de los Sorenson. 

En 1897, fallecería la hija mayor del matrimonio a causa de una colitis, y, un año más tarde, en 1898, se producirían dos eventos trágicos. En primer lugar, la pequeña casa de Austin ardería en llamas y poste- riormente, el segundo hijo del matrimonio, Axel, fallecería por la misma causa que su hermana mayor, colitis. Posteriormente, se especularía que quizá no hubiera sido colitis la causa de la muerte de ambos infantes, ya que los síntomas de esta enfermedad son muy similares a los que se producen tras un envenenamien- to. ¿Sería esta la verdadera causa? ¿Sería posible que se les hubiera administrado algún tipo de veneno a los pequeños? Sigamos con la historia. 

Tras los incidentes producidos en el seno de la familia Sorenson, cobraron tanto el seguro por el incendio como por las muertes de ambos pequeños y con todo aquel dinero, compraron una casa mucho más grande que la que tenían. Y todo iba bien al parecer, el matrimonio había gozado de 16 años juntos y pa recía que sobrepasaban aquellos fatídicos baches que les sobrevenían. Pero de nuevo, la tragedia volvería a azotar las vidas de esta familia. 

La mañana del 30 de julio de 1900, su marido Mads se encontraba jugando en el jardín de la casa con los hijos del matrimonio. Momentos de diversión entre padre e hijos, disfrutando y pasándolo estupendamente. Sin embargo, Mads comenzó a sentir unos fuertes dolores en el pecho que harían que cayera fulminado. Los testimonios de aquel entonces que conocían a Mads, aseguraban que era una sorpresa que esto le hubiera sucedido a aquel hombre que gozaba de una fuerte salud. Jamás le habían visto enfermar y les era terriblemente extraño aquel suceso tan desapacible y repentino. 

Pero las sospechas pronto llegarían, y es que, coincidió la muerte de su marido con la superposición de los seguros de vida; es decir, el único momento en el que ella podría cobrarlo. En un primer momento, el médico que realizó la autopsia determinó que había sido envenenado con estrictina, pero Belle no estuvo de acuerdo y decidió llamar a su propio médico. De tal manera, y tras esa segunda valoración, éste dijo que Mads había estado tratado hasta la fecha con medicación para el corazón y es que, al parecer, tenía problemas cardíacos y ello es lo que le ocasionó realmente la muerte.

Sin embargo, ello no iba a convencer tan fácilmente a todo el mundo. El hermano de Mads, solicitó una segunda autopsia y un informe toxicológico, pero eran tan sumamente caras que no pudo costearlas. Las palabras del último médico fueron las válidas y pese a los recelos de los seguros y de todo aquel conocedor de la muerte de Mads que consideraban que había sido asesinado, la viuda tuvo que cobrar el dinero del seguro. Belle, se había salido con la suya. Aunque tiempo después, ésta le reconocería al doctor que había estado suministrándole a su marido, lo que ella llamaba <<hierbas medicinales>>, para hacerle sentir mejor. 

Belle se convirtió en una viuda muy cotizada, ya que desde ese preciso momento, tenía entre sus manos unas cantidades de dinero que la hacían ser una mujer muy poderosa. Con el dinero que recibió tras el cobro del seguro el mismo día del entierro de su difunto marido, Belle compró una nueva casa en La Porte, Indiana. Allí, se mudó con sus hijos para emprender una nueva vida. 

Más misterios alrededor de la vida de Lady Bluebeard

En 1901, Belle decidió comprar una casa con un pasado tremendamente turbio. Su antigua dueña, Mat- tie, había hecho de aquel lugar un prostíbulo donde se produjeron torturas, violaciones, asesinatos y robos, lo que había hecho que, tras haber pasado por cuatro moradores más tras del fallecimiento de Mattie, Belle adquiriese la casa por un precio bastante bajo. Cuando llegó al lugar, los vecinos estaban inmensamente felices de tenerla en aquellas tierras, ya que gracias a su fortuna pondría en marcha la granja que prometió y daría trabajo a los lugareños. Durante ese tiempo, conoció al que sería su futuro marido, Peter Gunness, un hombre viudo, 12 años menor que ella y con dos hijas, con quien contraería matrimonio el 1 de abril de 1902. Tan sólo una semana después, la hija de Peter, moriría. Curiosamente, la pequeña, que murió en extrañas circunstancias, tenía un seguro de vida. 

Unos meses después, en diciembre, lo haría Peter Gunness. Y es que al parecer, tuvo un accidente al caerse sobre su cabeza y causándole la muerte de inmediato, una pesada picadora de carne. Las versiones de Be- lle, apuntaban a que fue un accidente, pero el hermano del fallecido man- tuvo su firme convicción de que había sido asesinado, pues su hermano había sido carnicero durante toda su vida y jamás había sufrido percance alguno con las herramientas de trabajo. 

Un rumor que pondría en el punto de mira a Belle Gunness

“Mi mamá mató a papá. Le pegó con un cuchillo de carnicero y lo mató. No lo cuentes a nadie o me hará lo mismo a mi”. 

Estas fueron las palabras de Jennie, que hicieron que su madre empezara a estar en el punto de mira. La pequeña Jennie fue llevada ante las autoridades pero negó insistentemente que ella nunca había pronunciado esas palabras. Tras la negación, nada más se pudo hacer. Sin embargo para Belle, todavía quedaba un obstáculo más del que deshacerse: la hija mayor de Peter. Entre tanto, acude a su abogado para exigir el cobro del seguro de vida del difunto marido, pero la familia de Peter no le pondría las cosas sencillas. 

Éstos, pensaban que el dinero del seguro debía ser para la hija de Peter, huérfana y sin nada en este mundo. Además, el tío de ésta, decide llevársela muy lejos de Belle puesto que sospechaba que podría acontecerse otra desgracia. Pero la batalla no habría hecho más que empezar. Belle, seis meses más tarde y con 43 años, da a luz a Philip. Un bebé que habría engendrado con Peter y que tendría todo el derecho a cobrar el seguro de vida del fallecido padre. Misteriosamente, Jennie desaparece y ante el desconcierto de la gente sobre la desaparición inexplicable de ésta, aparece Belle en escena diciendo que se había ido a California a estudiar y que ya volvería en unos meses. 

Mientras tanto, Lady Bluebeard comienza a poner anuncios en los periódicos solicitando un nuevo pretendiente. Se anuncia como una viuda con grandes fortunas que busca compartirlas con otro hombre que también posea grandes cantidades de dinero y que por supuesto, será el afortunado se ser su marido. Prácticamente podría decirse que los pretendientes hacían cola en las puertas de la granja de Belle siguiendo las instrucciones de ésta. Les pide que lleven toda su fortuna encima para ella poder comprobar que realmente tienen posesiones. Los más desconfiados, irían sin su dinero. Pero tras conocer a una maravillosa mujer con un negocio en auge y con la posibilidad de seguir aumentando sus fortunas, caían igualmente en la perdición. 

Jennie Gunness Cuando éstos acudían a la casa y le mostraban a Belle su dinero, Belle en agradecimiento les preparaba una exquisita cena para entablar conversación y poder conocer mejor a su pretendiente. Lo que no sabían, es que esa sería su última cena… y es que Belle, añadía veneno a sus exquisitas cenas noruegas. Tras ello, les partía el cráneo y les robaría todo su dinero. 

Las familias de los pretendientes que terminaban conociendo la historia que tenían sus parientes con Be- lle, se ponían en contacto con ella tras las misteriosas desapariciones, pero ella sólo era capaz de decir que tampoco sabía nada de él, que simplemente, había desaparecido y que por favor, si recibían noticias de su paradero, que se lo comunicaran para así quedarse más tranquila o directamente, que no sabía de qué le estaban hablando. 

Durante tres años, entre 1905 y 1908, se producen los asesinatos y coincide con la declaración de los testimonios de los vecinos de haberla visto cargando con robustos baúles de madera y enormes sacos y cavando profundos hoyos a lo largo y ancho de la granja. Nunca se ha llegado a determinar a cuántos pretendientes mató Belle, pero sí se sabe, que llegó un momento en el que los planes de ésta comenzaron a truncarse. Y es que, el hermano de uno de sus últimos pretendientes que desapareció misteriosamente, fue insistente con ella para averiguar qué era lo que había sucedido. A tal punto llegó que acudió a la granja para hablar personalmente con Belle, coincidiendo aquel momento con los conflictos que ésta tenía con Ray Lamphere, su empleado y amante. 

El desenlace final

Ray Lamphere estaba profundamente enamorado de Belle, mas no era recíproco. Éste, celoso de que cada semana un hombre diferente pasara por la casa de la mujer a la que amaba comenzó a tener fuertes conflictos con Belle, hasta que ésta terminó por despedirle. Tras esto, Ray siguió acosando a la mujer y poseído por los celos comenzó a hacer algunas insinuaciones sobre Belle.

En el propio entramado de la visita del hermano de su pretendiente y las amenazas de Ray que prendería fuego a su casa con ella y su familia dentro, Belle decidió acudir a su abogado para arreglar todo su testamento. ¿Pero era cierto todo esto? 

El 28 de abril de 1908 un incendio arrasó la vivienda de Belle y se descubrieron varios cadáveres dentro. ¿Habría Ray cumplido su amenaza? Las hijas de Belle estaban completamente calcinadas y se halló un cuarto cadáver más, una mujer adulta decapitada. ¿El de Belle? 

Los incesantes estudios del cuerpo de aquella mujer nunca terminaron por establecer a quién perteneció. Los vecinos señala- ban que las medidas no correspondían a los de la granjera y los exámenes de los investigadores terminaban también por descar- tar que fuese ella. Además, la autopsia determinó que el cadáver presentaba importantes restos de estricnina, por lo que la mujer habría fallecido envenenada y no a causa del incendio. Sin em- bargo, poco después se encontró una prótesis dental que terminaría relacionando el cadáver con la propia Belle, dando las au- toridades judiciales a ésta por muerta en aquel incendio. Pero las dudas seguían suscitando… ¿Y si aquella dentadura había sido colocada allí después de las inspecciones oculares de la vivienda? ¿Y si Belle habría fingido su propia muerte para cobrar los seguros y poder salir totalmente airosa? 

Un mes más tarde, la incesante búsqueda del hermano de uno de los desaparecidos no habría terminado. Sus sospechas hacia esa mujer eran cada vez más intensas y terminó por organizarse una investigación por las autoridades en la granja. Decenas de cadáveres emergieron de entre las tierras de la granja de Belle, entre ellos, el de la pequeña Jennie. 

Tras el incidente, el único sospechoso era el propio Ray. El 14 de enero de 1910, decidieron escuchar lo que aquel hombre tenía que decir. Según sus palabras, él había sido cómplice de Belle. Le había ayudado a enterrar todos los cuerpos y los regalos que ella le había habían pertenecido a las víctimas de ésta. Contó que Belle estaba planeando su fuga y que posiblemente, ya lo habría hecho al fingir su propia muerte, empleando el cuerpo de una mujer que había acudido a la granja para buscar empleo, como la futura difunta Belle.

Después de su supuesta fuga, es vista a por todos los Estados Unidos pero jamás logran detenerla. Hasta que años más tarde, en 1931, es detenida una mujer por haber envenenado a su marido. Se la conoce con el nombre de Ester. Sin embargo, antes de ser llevada a juicio, fallece en la prisión. Aquellos que ven el cuerpo sin vida de aquella mujer, afirman, sin lugar a dudas, que se trata de Belle. El parecido con Nelly, la hermana de Belle, era asombroso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *