El caso de las niñas scout de Oklahoma: asesinadas en un campamento

Se conoce como “El caso Oklahoma Girl Scout”, tras producirse el asesinato de tres niñas durante la primera noche en un campamento de verano. Dos meses antes de dar inicio, en el mes de abril de 1977, comenzaron todos los preparativos para dar comienzo al campamento de verano para niñas en Oklahoma. Los responsables de inspeccionar cada detalle para dejar la zona acondicionada notaron algo extraño.

Uno de ellos comenzó a echar en falta algunas de sus pertenencias que había llevado consigo. Además, había comprado una caja de donas que habían desaparecido por completo. Tan solo quedaba la caja. En el fondo de aquella caja, una nota escrita a mano que alertaba de un crimen atroz que se produciría en aquel campamento. Se asesinaría a tres niñas durante sus felices semanas de campamento.

Aquel encargado desechó la nota. Las historias de fantasmas y asesinos en serie tan típicas de los campamentos de verano en plena naturaleza había comenzado demasiado pronto. Aproximadamente dos meses después decenas de niñas acampaban en la zona como era habitual durante los meses de calor.

Noche de tormenta, noche del asesinato de las niñas scout de Oklahoma

El día 12 de junio daban comienzo las actividades pero una tormenta a las 18:00 horas haría que las pequeñas corrieran a refugiarse a sus respectivas tiendas de campaña y esperar a que pasara aquel temporal. Bajo una de aquellas tiendas se encontraban Lori Lee Farmer de 8 años, Michele Guse de 9 años y Doris Denise Milner, que contaba con la edad de 10 años.

Lori y Michele

Nadie escuchó nada. Quizá por los truenos ensordecedores. Pero a la mañana siguiente una de las responsables se encontraría de frente con el horror.

A las 6:00 de la mañana del 13 de junio, tan solo un día después de dar inicio a las actividades del campamento, aquella monitora se dirigía hacia las duchas. Para ello tenía que cruzar diversas tiendas de campaña de todas aquellas pequeñas allí reunidas, incluida la número 8, situada en la zona llamada <<Kiowa>>, donde debían estar Michele, Doris y Lori. Le pasó totalmente desapercibido lo que había ocurrido durante la noche alrededor de esa tienda de campaña.

Siguió el sendero que le llevaba a las duchas durante unos 150 metros más, y frente a ella, allí estaba. Metida dentro de su propio saco de dormir, el cuerpo sin vida de Doris, una de las pequeñas, semidesnuda y brutalmente golpeada. No tardó en darse cuenta de que, efectivamente, el cuerpo de Doris estaba sin vida.

La supervisora dio la voz de alarma y llamaron a la policía. Las autoridades acudieron con rapidez al campamento y se inició la búsqueda de las otras dos compañeras desaparecidas: Lori y Michele. Durante la inspección hallaron dos sacos de dormir más, y dentro, los cuerpos de las pequeñas. Michele y Doris se encontraban con las manos atadas a la espalda y amordazadas. El cuerpo de Lori estaba libre de toda cuerda o mordaza. Sin duda, el estado de sus cuerpos revelaban a simple vista que habían sido brutalmente asesinadas.

Uno de los cuerpos hallados en el saco de dormir

El crimen de la tienda número 8: los análisis de los cuerpos y las pruebas forenses

Los posteriores análisis revelaron que sufrieron fuertes golpes, violaciones y que la causa de la muerte se produjo por estrangulamiento en el caso de Michele. Lori y Doris a causa de fuertes golpes en la cabeza hasta producirse la muerte. Sin duda, quien había provocado la muerte de aquellas tres niñas había utilizado una gran fuerza sobre ellas.

Por otro lado, hallaron sangre en la tienda de campaña de las pequeñas. Con esto deducían que el primer ataque se produjo directamente en la tienda. También encontraron una linterna roja que reposaba sobre uno de los cuerpos de las niñas y una huella dactilar en unas gafas. Y, finalmente, una huella de pisada ensangrentada de la talla 43 en la tienda de las pequeñas.

Cuerda con la que se maniataron presuntamente

Tras el levantamiento de los cadáveres y la inspección y recogida de las pruebas, el campamento quedó cerrado y sellado por completo. Los padres, alertados de que algo había sucedido durante la noche en aquel campamento, recogieron a sus hijas. Los padres de Doris, Lori y Michele recibieron la noticia. Pero no les contaron lo que sucedió de verdad. Les dijeron que todo había sido fruto de un accidente. No descubrieron la verdad hasta que salieron a la luz los informes forenses.

Los sospechoso del triple crimen de las niñas scout de Oklahoma

Primer sospechoso: Jack Shroff.

Jack era el propietario de un rancho que se encontraba cerca del lugar donde habían sucedido los hechos. El sheriff que se encargo de investigar el caso decidió que era conveniente inspeccionar sus pertenencias. Halló cinta adhesiva y cuerda muy parecidas a la que se usaron sobre los cuerpos de las niñas para maniatarlas y amordazarlas. Sin embargo, Jack tenía una coartada sólida y además, también denunció un robo la noche anterior a los asesinatos. Fue descartado.

Segundo sospechoso: Gene Leroy Hart.

Gene tenía antecedentes penales por haber violado a dos mujeres embarazadas. Tras secuestrarlas y maniatarlas, Gene las violó y las dejó en medio de la nada para que simplemente murieran. Una de ellas pudo escapar y gracias a ello pudieron detener a Gene, juzgarle y cumplir condena por ello.

Sin embargo, quedó arrestado nuevamente por un robo que cometió durante uno de sus permisos carcelarios. Pero volvió a fugarse en 1973 y no volvieron a saber nada más de él. El sheriff estaba absolutamente convencido de que Gene era el responsable del crimen.

Las pruebas que vinculan a Gene con el crimen

Las investigaciones seguían su curso e intentaban atar los cabos sueltos. Varios días después de los asesinatos, los agentes son alertados de un nuevo descubrimiento por parte de unos cazadores: una cueva que parece estar habitada.

Investigadores durante el hallazgo de los cuerpos

Dentro de la cueva encuentran diferentes elementos que les hacen pensar que quien la habita está directamente relacionado con el triple crimen. Aparecen fotografías que pertenecían a Gene durante su estancia en la cárcel. También encuentran unas ganas de mujer y unos periódicos. Además, consiguen corroborar que, dentro de la linterna roja que habían hallado en el escenario del crimen junto al cuerpo de una niña, aparecen unas hojas de periódico metidas dentro. Todo parece indicar que pertenecen a ese periódico hallado en la cueva.

También encuentran algo todavía más revelador: una nota escrita en la pared:

“77-6-17

El verdadero asesino estuvo aquí.

Bye Bye tontos”

Nota hallada en la pared de la cueva
Fotografía de la nota

La policía detiene a Gene Hart y se le acusa del asesinato de las tres niñas

Llega a oídos de la policía el lugar donde puede estar Gene. Al parecer está compartiendo vivienda con alguien llamado Pigeon. Y, efectivamente, tras acudir los investigadores al domicilio de referencia, hallan en su interior a Gene y es detenido inmediatamente.

Momento de la detención de Gene Hart

Tras la detención, los investigadores inician un registro para ver si en el domicilio de Pigeon donde Gene se refugiaba, aparece algún indicio que pueda vincularle directamente con la muerte de las niñas.

Tras los registros hallan los objetos que uno de los responsables de organizar el campamento dijo que habían desaparecido. Y aquí surgen teorías especulativas de que todo está orquestado por la policía. Pigeon alega que aquellos objetos nunca estuvieron en su casa. Paralelamente surgen los rumores de que en realidad, las fotografías que se encontraron en la cueva siempre estuvieron en poder del sheriff y fue él mismo quien las colocó para acusar directamente a Gene Hart.

El juicio a Gene Hart por el asesinato de las niñas scout de Oklahoma

Las familias de las tres niñas asesinadas tienen que ser escoltadas. Los defensores de Hart están muy enfadados por la acusación directa que se le ha hecho y los padres de las pequeñas corren peligro de ser atacados.

En marzo de 1979 se inicia el proceso y aquello se convierte en un circo mediático. Además, la defensa de Gene comienza a justificar y a intentar desbancar las pruebas presentadas que implicarían a Hart directamente con el triple asesinato.

Alegaron que la huella ensangrentada no podía pertenecer a Hart por el tamaño, tampoco la huella dactilar hallada en la linterna pudo ser atribuida a él. Un pelo encontrado en el escenario del crimen era parecido sí, pero ¿quién garantiza que sea de Hart fielmente? De tal manera, una a una fueron justificadas las pruebas y tan solo seis horas después el jurado declaraba inocente a Gene Hart.

Sin embargo, dado que estaba fugado, fue llevado igualmente a prisión para terminar de cumplir su condena. Falleció en la cárcel a causa de un infarto mientras había ejercicio a la edad de 35 años, el 4 de junio de 1979.

Muchos piensan que sí tuvo una implicación directa, incluso se piensa que no actuó solo. Todavía se siguen recogiendo fondos para analizar las pruebas biológicas pero algunas están muy deterioradas y necesitan de tecnología más avanzada.

Podría decirse que a día de hoy el crimen de las niñas scout de Oklahoma sigue teniendo amplias lagunas que impiden que quede cerrado, al menos, socialmente.

Si te ha gustado el caso te recomiendo que te pases por este otro artículo que te dejo aquí abajo. Se trata del asesinato de Erica Parson:

Fuentes consultadas:

https://ktul.com/news/local/the-girl-scout-murders-oklahomas-greatest-unsolved-crime

https://www.talkmurderwithme.com/blog/2018/11/30/oklahoma-girl-scout-murders

2 comentarios sobre “El caso de las niñas scout de Oklahoma: asesinadas en un campamento

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