Helena Jubany: ¿víctima de un juego de rol?

Alfredo, quien duerme plácidamente la madrugada del 2 de diciembre de 2001, se despierta alterado al haber escuchado un fuerte ruido. Eran las 4:45 am. Sin darle mayor importancia, trata de volver a conciliar el sueño lográndolo con éxito.

Por la mañana, inicia su rutina y se levanta de la cama puntual acercándose a la ventana del balcón de su comedor para retirar las cortinas y dejar entrar el sol. Sin embargo, lo que puede divisar desde aquella ventana provocará un gran desconcierto e impacto, no sólo a él sino a todo un vecindario. Puede observar el cuerpo desnudo de una mujer, tendida en el suelo con claros símbolos de violencia.

Automáticamente, daría la voz de alarma y se iniciaría el proceso de investigación para esclarecer los hechos. Serían varios los indicios que se encontrarían que podrían dar una hipótesis de lo que pudo suceder, sin embargo, todavía a día de hoy sigue sin esclarecerse siquiera el móvil del asesinato de Helena Jubany. Víctima de lo que parece tratarse, un juego de rol.

El inicio de un juego

Helena nació en 1974 y era natural de Mataró. Se había formado en periodismo y trabajaba en una biblioteca. Por motivos laborales decidió trasladarse a Sabadell donde vivía desde el año 2000. Dentro de los círculos culturales de la zona era muy conocida y querida por su participación en distintos proyectos como la Sección Natura de la Unión de Excursionistas de Sabadell.

Helena Jubany (Fuente: criminalia.es)

Sin embargo, unos meses antes de su muerte comenzaría a recibir una serie de notas que la incitaban a participar en una especie de peligroso rol. El 17 de septiembre de 2001, Helena llegaba al portal de su casa donde encontraría una botella que contenía una bebida típica de Valencia, la horchata, junto con unas pastas y una nota escrita a mano.

<<Helena, sorpresa. Pasábamos por aquí y hemos dicho: a ver si Helena que se explica. Somos ???? (te llamaremos) [A comérselo todo]>>. Esto era lo que podía leerse en aquella misteriosa nota que despertó la curiosidad de Helena. Sin embargo, no probó nada de ello y simplemente prefirió ignorar aquel extraño hallazgo.

Unos días más tarde, el 9 de octubre de ese mismo año, un zumo de frutas y unas pastas  volvió a interrumpir su paso cuando trataba de acceder a su vivienda. También, acompañado de una nota escrita a mano: <<Helena, antes que nada esperamos que te tomes esto con el mismo sentido del humor que nosotros. En la tercera te destaparemos el misterio. Es bastante seguro que te hagas un buen risas. Nos gustaría mucho volver a coincidir en una excursión de la UES. Ya hablaremos! Ahora vamos a ver si encontramos un lugar bueno, bonito y barato en Sabadell para perfeccionar el inglés. Ah! Buen provecho, no nos hagas un feo, eh?! En la tercera ya nos invitarás tú, no lo ponemos en duda. Besos.>>.

Nota dirigida a Helena (Fuente: criminalia.es)

Esta vez, Helena sí que decidió probar aquel misterioso zumo que había aparecido en la puerta de su casa. Parecía que alguien estaba muy interesado en que la joven formara parte de aquel extraño juego y del que prometían revelarle el secreto muy pronto. No obstante, tras algunos sorbos, Helena comenzó a sentir malestar físico. Intrigada con aquello encargó a un laboratorio un análisis del contenido de aquella botella. Para su sorpresa, el jugo contenía benzodiacepina, un tipo de somnífero.

Helena Jubany desaparece misteriosamente y la investigación confirma que se trata de un crimen

El 30 de noviembre Helena tenía que acudir a su puesto de trabajo en la biblioteca como hacía regularmente. Sin embargo, el tiempo pasaba y lo que parecía ser un retraso sin importancia se estaba convirtiendo en una ausencia en su puesto de trabajo. La directora, extrañada, decidió llamar a Helena a su domicilio pero nadie respondió a su llamada.

Al día siguiente, Joan Jubany, padre de Helena, llama a la biblioteca preguntando por su hija. Al parecer habían quedado para comer pero su hija no se había presentado a la cita. La directora le explica lo ocurrido y alega que ese día no tenía turno en la biblioteca, por lo que no echa en falta que Helena no haya aparecido.

Acudió a su casa de Sabadell pero no halló rastro de su hija. Otra amiga, con la que había quedado el fin de semana, tampoco sabía nada de Helena y su paradero. Joan, denunció la desaparición de su hija en comisaría el día 3 de diciembre de 2001. Fue así como pudieron identificar el cadáver que tenían en la morgue desde hacía horas y que a causa de la desfiguración que presentaba en el rostro, era imposible de identificar.

Las primeras pesquisas invitaron a pensar que Helena se había arrojado desde lo alto del edificio y había decidido suicidarse. Sin embargo, diferentes indicios apuntaban a que el caso iba a complicarse y, realmente, existía tras ello una trama mucho más elaborada y preparada con el fin de acabar con la vida de Helena.

En la terraza del edificio hallaron restos de cabellos que pertenecían a la propia Helena, por lo que ya tenían un escenario de donde partir en esa investigación. La escena parecía ser un suicidio, pero otros elementos fueron apareciendo y que harían cambiar la visión de la policía. Sobre todo, con el análisis toxicológico.

Según el informe, la víctima había ingerido una mezcla de somníferos, cafeína y etanol en una cantidad 35 veces superior a la normal. Ello implica que el estado de sueño era tan profundo, dejando abierta la posibilidad de que incluso pudiese estar en coma en el momento de la muerte. De tal forma, era absolutamente descartable que Helena hubiera podido subir a la azotea sola y arrojarse al vacío.

Escenario del crimen. Lugar donde apareció el cuerpo sin vida de Helena (Fuente: criminalia.es)

Además, la autopsia revela otra serie de indicios que parecen reafirmar la hispótesis de que ha podido ser asesinada. El informe, alega que el cuerpo presenta diversas quemaduras en el cráneo, tórax y pelvis. Éstas han sido producidas con la ropa interior puesta al apreciarse las siluetas de éstas. También, las quemaduras en el cráneo provocan que mechones de pelo se desprendan, los mismos que son hallados en la terraza del edificio donde parece ser se produjo el lanzamiento del cuerpo de Helena por parte de sus verdugos.

Las quemaduras en el tórax, tratan de reproducir la silueta del sujetador que después le sería retirado, dejándola totalmente desnuda. Lo mismo sucede en la zona de la pelvis que trata de contornear a base de quemaduras en la piel la prenda íntima inferior.

La ropa de Helena apareció en la terraza contigua perfectamente doblada. Al parecer, poco antes del estruendo ruido que produjo el cuerpo de Helena al caer, una de las vecinas llegaba al edificio. Esto pudo entorpecer el plan que los verdugos tenían estructurado y decidieron cambiar de terraza saltando un pequeño muro que dividía ambas.

El hecho del uso de drogas es un elemento muy típico dentro de las mujeres que cometen crímenes, de ahí a que no fuera extraño que la principal sospechosa fuera mujer. Sin embargo, el lanzar el cuerpo desde una azotea no predispone a pensar que tenga un componente femenino.

Las pistas llevan a dos mujeres

Isabel, una compañera de la Unión de Excursionistas de Sabadell, proporciona información muy valiosa a los investigadores. Un nombre resalta entre todos ellos: Montserrat Careta, y es que vivía muy cerca de donde se había producido el hallazgo del cuerpo de Helena. Sin embargo, Isabel alega que tanto Montserrat como Helena mantenían una buena relación. No así con Ana Echaguivel, quien parecía sufrir la rotura de la amistad que mantuvo con Helena. Rotura que se produjo unos meses antes de la muerte de la joven, concretamente en el mes de julio. Al parecer, ambas tuvieron una fuerte discusión y Helena decidió acabar con aquella amistad. Ana trataba de controlar a Helena, llegando a llamarla hasta en 15 ocasiones al día.

Montserrat Careta (Fuente: criminalia.es)

Ambas fueron interrogadas por los agentes de la policía. En primer lugar, Ana manifestó haber visto por última vez a Helena en julio, en aquella discusión que mantuvo. Montserrat, por su parte, que mantenía una buena relación con Helena sin más, pero no había ningún tipo de relación fuera del ámbito del que se conocían.

No obstante, la policía no parecía terminar de creer aquellas versiones. Montserrat alega haber visto por última vez a Helena la tarde del 29 de noviembre, sobre las 19:00 horas. Helena le había dejado un mensaje en el contestador el día anterior y Montserrat decidió devolvérselo llamando a la biblioteca donde trabajaba. Helena le preguntaba si residía cerca del Centro Cívico Sant Oleguer, donde iría a una sesión de cuentacuentos. Montserrat le indicó dónde vivía ella, obviando el número del portal, pero no podría acudir con ella porque había quedado con su novio, Santiago Laiglesia. Éste, también sospechoso, fue puesto en total libertad por carecer de indicio alguno que le relacionase con el crimen.

Los agentes de la policía, también preguntan a Montserrat qué estuvo haciendo el viernes 30 de noviembre. El colegio donde ejercía como profesora confirma que había ido a trabajar aquella mañana, pero no por la tarde. Al parecer, llamó entre las 14:30 y las 15:00 horas para advertir que debía estar en Manresa aquella tarde y le sería imposible dar las clases. Sin embargo, Montserrat reconoció haber mentido pues no tenía coartada que la situase en Manresa aquella tarde y dijo que realmente se encontraba indispuesta al tener la menstruación.

Paralelamente a ello, una serie de peritos investigaban el origen de aquellos anónimos. Los peritos afirmaron que aquellas notas habían sido realizadas por dos personas distintas y habían empleado diversos útiles. Al parecer, el mensaje central había sido escrito por una persona y la parte superior e inferior del anónimo, por otra. Empleando además diferentes utensilios de escritura. Ambos peritos identificaron a Ana y a Montserrat como las responsables de aquellos escritos. Estos estudios serían desestimados por otros posteriores.

El 12 de febrero de 2002 detienen a Montserrat a las 13:40 y a las 17:40 a Ana. Los registros en los domicilios confirman la existencia de somníferos. En el domicilio de Montserrat se halló Noctamid, dos cajas de somníferos, una llena y otra vacía, que parecía indicar que no se había obtenido a través de una receta por la Seguridad Social, pues mantenía el código de barras. Éste se retira en la farmacia tras su compra. De tal manera, ese detalle llevaba a pensar que el medicamento pudiera haberse obtenido por otras vías. También hallan cajas de cerillas vacías o con pocos fósforos y papeles muy similares a los que Helena estaba recibiendo en sus anónimos. Además, el Noctamid era de fácil acceso, pues la suegra de Montserrat tomaba este somnífero. Los indicios llevaron a pensar que ambas podían ser las responsables de la muerte de Helena.

Montserrat, fue llevaba a prisión preventiva pero decidió quitarse la vida ahorcándose con un cordón de nylon en el baño de su celda. Junto a su cuerpo, dejó una nota de suicidio dejando escrito que era totalmente inocente. Ana, por su parte, fue puesta en libertad con cargos.

El vehículo de Helena apareció cerca de la vivienda de Montserrat, lo que indica a pensar que salió de su domicilio de manera totalmente voluntaria. No obstante, todavía a día de hoy sigue sin haberse podido esclarecer qué es lo que ocurrió en las 48 horas que Helena estuvo desaparecida y qué es lo que pudo suceder. Un crimen sin resolver que lleva más de 15 años esperando a ser resuelto.

Si te ha gustado y quieres seguir leyendo sobre la crónica negra de España, te recomiendo el caso de Paquita González. Puedes leerlo haciendo click en el siguiente botón:


Fuentes:

https://elpais.com/diario/2002/10/04/espana/1033682420_850215.html

https://www.elperiodico.com/es/opinion/20101202/joan-jubany-mientras-este-presente-en-el-recuerdo-helena-vivira-606453

https://www.publico.es/sociedad/diez-casos-resolver-mantienen-jaque.html

2 comentarios sobre “Helena Jubany: ¿víctima de un juego de rol?

  1. Muy bien redactado. Un único apunte: la transcripción de la primera nota anónima contiene un error, “et farem un truc” se traduciría “te llamaremos”. Un saludo.

    1. Muchas gracias por tu comentario. Tienes razón, hay una errata en la traducción. Ya está corregido. Gracias por el apunte 😊

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