La desaparición de Maura Murray: el primer misterio criminal de la era de las redes sociales

Poco después de las 19:00 horas del 9 de febrero de 2004, un estruendo sonido interrumpe la tarde de una residente de Woodsville en New Hampshire. Casi por instinto, se asoma a través de una de las ventanas de su vivienda desde donde puede ver un accidente automovilístico en la carretera Wild Ammonoosuc, a lo largo de la Ruta 112. Automáticamente, avisó a los servicios de asistencia para informar de aquel suceso. En aquella llamada al 911, advirtió haber visto, posiblemente, la silueta un hombre y una pequeña luz roja que interpreto como la incandescencia de un cigarro que brillaba desde el interior del automóvil. Más tarde rectificaría y diría que pudo tratarse de algún piloto de un teléfono móvil. También fue testigo de que otro vecino se detuvo para auxiliar a la víctima de aquel siniestro en la carretera.

Aquel vecino, un conductor de autobús que regresaba a casa después de su jornada laboral, se prestó a auxiliar a aquella joven, Maura Murray. Sin embargo, ésta le pidió que no avisara a la policía, pues al parecer, ella ya había avisado a los servicios de grúa para que su seguro se hiciera cargo del siniestro. En contrapartida, la actitud que presentaba Maura en aquel momento llamó poderosamente la atención de aquel vecino, quien dijo que presentaba temblores a causa del frío. Cuando abandonó la zona, y siendo consciente de que no había cobertura en la zona del accidente, se percató de que Maura no pudo realizar ninguna llamada. Por ello, decidió advertir a la policía de lo sucedido a las 19:43 horas. Más adelante se pudo comprobar que, en efecto, Maura no había realizado ninguna llamada, pues no constaba en ningún registro que hubiera dado parte del accidente telefónicamente.

A las 19:46 horas, la policía llegó al lugar del accidente. Ya no hay ni rastro de Maura. Es en este preciso instante en que se convierte en una investigación que girará entorno a una persona desaparecida y será considerado el caso como el primer misterio criminal de la era de las redes sociales.

¿Se trata realmente de una huída voluntaria? Las pistas que desconciertan a los investigadores

El vehículo de la policía se detiene junto al sedán negro del 96. No parece haber nadie alrededor y al tratar de abrir el vehículo, se percatan de que está completamente cerrado. La parte delantera del vehículo se encuentra dañada al haber chocado contra un árbol y fruto del fuerte impacto los airbags se encuentran desplegados. El radiador se había desprendido de su posición y había impactado contra el ventilador, dejando el vehículo completamente inutilizable.

Los agentes comenzaron a realizar diversas pesquisas alrededor de aquella extraña escena con la que se habían encontrado. Se dieron cuenta de que tanto dentro del vehículo como fuera de éste, habían manchas rojizas que identificaron como vino. También, en el interior del coche, encontraron una botella de cerveza vacía. Los indicios comenzaban a ser cada vez más extraños y los investigadores comenzaban a entender que aquello no se trataba de un siniestro vial únicamente.

Una caja de vino <<Franzia>> había sido colocada en el asiento trasero y se había visto severamente dañada a causa del impacto. Una tarjeta AAA (Asociación Americana Automovilística) emitida por Maura Murray, los formularios de accidente que había recogido para rellenarlos por el accidente anterior con el Corolla, ropa, guantes, libros de la universidad, píldoras anticonceptivas, discos, maquillaje, joyas y direcciones de MapQuest (mapa web para planear rutas y reservas de hotel) para llegar hasta Vermont, el peluche favorito de la joven y el libro <<Not without Peril>> sobre montañismo en las cordilleras de New Hampshire. Todo ello se encontró en el interior del vehículo que fueron tomados como indicios. Sin embargo, ni tarjetas de crédito ni el teléfono de Maura, aparecieron. Tampoco algunas de las botellas de alcohol que había comprado previamente habían desaparecido.

Casi 24 horas después de aquello, Maura Murray sería declarada como desaparecida y comenzaría una ardua investigación.

Oficialmente se investiga como desaparecida

Tras el hallazgo de todas aquellas pistas, deciden declarar a Maura oficialmente como una desaparecida y comienzan a indagar en los últimos movimientos cercanos. El rastreo les lleva a averiguar hechos desconcertantes en su comportamiento y no logran determinar una secuencia lógica para quienes asumen el caso. 

El teléfono y el correo electrónico se convierte en los primeros objetivos de la policía para conocer cuáles han sido sus últimos movimientos y con quién ha contactado. Ambos podrían dar alguna pista de si tenía algún enemigo o acosador o, si por el contrario, estaba planeando un huída totalmente voluntaria.

Cuando irrumpieron en su domicilio para investigar su intimidad y poder hallar alguna pista que les aportara algún indicio y luz para descubrir la verdad sobre la desaparición de Maura, la sorpresa fue mayúscula. Los objetos personales de la joven se encontraba totalmente empaquetados. Cada uno de sus enseres había sido colocado en cajas que se disponían de manera apilada. Encima de una de aquellas cajas, una hoja impresa reflejaba un intercambio de emails con el novio de Maura donde se reflejaban los serios problemas que atravesaba la pareja. Al parecer, Maura había decidido imprimir aquel correo electrónico y dejarlo sobre una de las cajas. A partir de este descubrimiento comenzarían a ordenar todos los movimientos de forma cronológica de la joven en los días previos a su desaparición tratando de buscar respuestas. 

Los indicios les llevaron a averiguar parte de la personalidad oscura que tenía aquella joven. Pese haber tenido unas notas sobresalientes en sus estudios, había tenido problemas con la justicia tras haber realizado compras con una tarjeta de crédito que no era suya para comprar ingentes cantidades de comida. Fueron varias las teorías al respecto, creyendo que, por un lado,  pudo haber sustraído la tarjeta de crédito y otras que simplemente obtuvo el número de la cuenta con el que realizaría diversas transacciones. Se dedujo que pudo tener trastornos alimenticios y, en contrapartida, que pudiera tener un amante con quien compartir esa comida tras conocerse los graves problemas que había en la relación con el novio oficial. Con datos sobre su personalidad que daban forma al carácter de Maura y diversas pistas halladas, condujeron a una minuciosa reconstrucción de los hechos de los días previos a su desaparición. 

Los días previos a la desaparición: las conductas sospechosas de Maura que pasaron desapercibidas

EL 5 DE FEBRERO DE 2004

Maura realizaba un turno de guardia en la facultad donde estudiaba enfermería. Durante algunas las noches se encarga de hacer rondas de vigilancia por el campus para evitar que ninguna persona ajena a la universidad pudiera acceder a éste. Sobre las 10:30, suena el teléfono. Es su hermana mayor Kathleen. El supervisor de Maura se encuentra con ella y ésta, rompe a llorar. Al parecer, se encontraba en estado de shock y no respondía a ningún estímulo externo. El supervisor decide acompañar a Maura a su habitación para que descanse, pues no parece que se encuentre en las mejores condiciones para seguir con la ronda de aquella noche. Cuando le preguntó qué era lo que le sucedía, Murray tan sólo pudo pronunciar dos palabras: <<mi hermana>>.

La conversación telefónica y los motivos que llevaron a Maura a tener aquella reacción no saldrían a la luz hasta el año 2017. Kathleen, realizó un comunicado manifestando que durante aquella época había tenido serios problemas con el alcohol y había estado durante algunos meses en un centro de rehabilitación para quitarse la adicción. Al salir, su prometido la recogió y de vuelta a casa detuvo su vehículo en una licorería. Aquello le produjo un shock emocional que la impulsó a llamar a su hermana Maura para contarle los problemas que su prometido le estaba generando.

EL 7 DE FEBRERO DE 2004

Fred Murray, el padre de Maura, llega a Amherst. Allí había quedado con su hija para acudir juntos a comprar un vehículo nuevo. Y así fue. Aquella misma tarde compraron un Toyota Corolla y fueron a cenar ambos con un amigo de Maura. Tras ello, Maura dejó a su padre en un motel y tomando el vehículo de su padre regresó al campus de la universidad para acudir a una fiesta que se celebraba aquella misma noche. Sobre las 22:30 llegó al campus universitario y cuatro horas más tarde, a las 2:30 horas de la madrugada, emprendía camino nuevamente en dirección al motel. Cuando llevaba una hora conduciendo, se produce un siniestro a las 3:30 horas provocando daños en el vehículo por un valor de $10 000.

La policía no reportó ningún informe de alcoholemia, por lo que se presupone que no conducía ebria. Los agentes acercaron a Maura hasta el hotel y a las 4:49 de la madrugada, se produce una llamada al novio de ésta desde el teléfono de Fred. El contenido de aquella llamada se desconoce por completo.

Al día siguiente, el domingo 8 de febrero, Fred alquiló un vehículo y dejó a Maura en la universidad. Acordaron en que ella acudiría hasta el Registro de Vehículos Motorizados y recogería algunos formularios de accidentes, los cuales rellenarían el lunes por la noche para poder reclamar al seguro los daños causados por el siniestro.

EL 9 DE FEBRERO DE 2004

A las 13:00 horas, Maura establece contacto con su pareja al enviarle un correo electrónico. <<Recibí tus mensajes, pero sinceramente, no tenía ganas de hablar con nadie. Prometo llamarte luego>>. También estuvo realizando algunas llamadas buscando alquilar un apartamento en Bartlett, New Hampshire, aunque no llegó a ningún acuerdo con el arrendador del mismo. A las 13:13 horas, Maura llama a un compañero de enfermería, pero se desconocen los motivos de dicha llamada.

A los pocos minutos después, sobre las 13:24 horas, un email entra en la bandeja de entrada de su supervisor de trabajo en la universidad. Le advierte que va a tomarse una semana de descanso y no acudirá a las clases dado que recientemente ha fallecido un familiar. Sin embargo, aquello fue desmentido por la familia en la investigación de la desaparición de Maura. Ningún pariente había fallecido tal y como había dicho Maura.

A las 14:02 horas, llamaba a un hotel de Stowe, en Vermont y a las 14:18 horas, dejó un mensaje de voz en el contestador de su novio para decirle que le llamaría más tarde. Aunque tenía intención de acudir a las clases, éstas fueron canceladas debido a las fuertes tormentas de nieve, por lo que cerca de las 15:30 horas, abandonaría el campus con un Sedan negro del 96. Tan sólo 10 minutos más tarde las cámaras de seguridad de un cajero la grabarían retirando la cantidad de $280, de los cuales $40 los gastaría en comprar diversas bebidas alcohólicas en un establecimiento cercano. También fue a recoger los partes de accidente tal y como había acordado con su padre para ser rellenados aquella noche. 

Seguidamente, Maura saldría de Amherts entorno a las 15:50 horas y a las 16:37 horas activaría su buzón de llamadas para revisar los mensajes. Este sería el último momento en que el teléfono de Maura registrara cualquier tipo de actividad. Unas horas más tarde se produciría el accidente que llevaría consigo la desaparición de aquella joven de 21 años. Esta serie de comportamientos desconcertantes harían que la investigación se encontrara con un callejón sin salida. 

Años de investigación

Muchos han sido los reportes e información que ha llegado a manos de la policía a lo largo de los largos años durante los que se ha intentado averiguar el paradero de Maura. Algunos informes de testigos advierten haberla visto con unos vaqueros, abrigo negro, una capucha blanca y mochila negra. Perros policía trataron de seguir la pista, pero acababan perdiendo el rumbo. En algún punto, los canes dejaban de seguir el rastro y se desvanecía cualquier posibilidad de hallar algún indicio que indicara un seguimiento de búsqueda. Los padres y novio fueron interrogados, pero no pudieron obtener nada que descubriera la verdad del caso. Los agentes llegaron a pensar que pudiera tratarse de un suicidio aunque la familia y gente cercana a la joven rechazara absolutamente aquella hipótesis por considerarla muy poco probable.

Durante el año 2004 y 2005 se hicieron varias redadas en la zona con helicópteros, policía y perros expertos en la detección de cadáveres y centenares de voluntarios. Sin embargo, ninguno de todos aquellos esfuerzos parecía servir, pues nunca encontraban pista alguna que pudiera ayudar a seguir el rastro de Maura. Algunos, incluso inventaron historias para tratar de obtener recompensas económicas desviando la investigación al aportar pistas completamente falsas.

En 2010, Fred criticó duramente el hecho de que se estuviera tratando de una desaparición, y solicitó al FBI que lo tratara como un posible homicidio. Desde entonces el caso de Maura se maneja como un posible crimen. Sin embargo, todavía no se ha hallado ninguna pista que permita reactivar el caso, ni siquiera después de las sospechas que Fred Murray arrojó en febrero de 2019. En abril de este mismo año se realizaron unas excavaciones en una casa vecina. Los perros de cadáveres parecían haber detectado algo, pero tras los registros no pudieron hallar absolutamente nada.

El paradero de Maura sigue siendo toda una incógnita.

Un comentario sobre “La desaparición de Maura Murray: el primer misterio criminal de la era de las redes sociales

  1. Que tragedia para la familia, cada día que ha pasado sin saber el paradero de Maura, ojalá algún día se sepa la verdad. Un total misterio.

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