Marion Parker – El asesinato más atroz de los años 20 en Estados Unidos

Marion Parker se considera la víctima de <<el peor crimen de los años 20 de Estados Unidos”. Secuestrada y torturada con una saña inhumana, Marion, de poco más de 10 años de edad, llenaría portadas de periódicos y mantendría a la sociedad enfurecida durante tiempo.

William Edward Hickman, de tan sólo 19 años, fue su verdugo.

El secuestro de Marion Parker

William Edward Hickman se había vestido de traje aquel jueves 15 de diciembre de 1927. Subía las escaleras que daban acceso al colegio donde Marion y su hermana gemela acudían a diario. Se dirigió hasta la responsable de la pequeña en ese momento y le dijo que el padre de Marion había sufrido un terrible accidente y le había encargado recoger a su hija pequeña. La profesora de Marion no le creyó. ¿Por qué sólo a una de las gemelas? William percibió la desconfianza, así que le pidió que por favor llamase a la oficina del banco donde trabajaba Perry Parker, el padre de las pequeñas, y confirmara sus palabras. No hizo falta. Aquella muestra fue suficiente para ganarse la confianza y acabar entregándole a Marion. William y Marion salieron por la puerta y esta sería la última vez que la pequeña sería vista con vida.

Marion Parker

Pasarían diversas horas hasta que la familia de Marion fuera consciente de que había desaparecido totalmente. Acto seguido, alertaron a la policía para iniciar la búsqueda y poco después comenzarían las comunicaciones entre el secuestrador y Perry Parker.

Un telegrama alerta del secuestro

Recibió varios telegramas firmados por George Fox. En ellos, advertía a Perry Parker que no tratara de llamar a la policía, ni tampoco de hacer nada que pudiera interferir en sus planes echando a perder su principal objetivo: conseguir el dinero. Le recordaba en sus comunicaciones que no había elegido aquel pseudónimo al azar, <<fox>> se traduce como <<zorro>> y su principal cualidad podría decirse que es la <<astucia>>.

Le exigió $1500 si quería volver a ver a Marion con vida. Si accedía a sus exigencias, la pequeña no sufriría ningún daño. De tal manera, Perry tenía que cumplir con cada uno de los pasos que se le exigía. El plan sería el siguiente:

<<Acudirás al cruce del 5th Avenue y South Manhattan Street, Los Ángeles, California. La noche del 16 de diciembre. Allí, me darás el dinero, yo avanzaré con el coche una manzana y dejaré a Marion. Luego podrás recogerla”.

George Fox

William merodeaba por la zona pero vio a la policía acechando. Perry Parker había incumplido las normas.

Perry Parker conoce al secuestrador de Marion. La última oportunidad.

Perry volvió a casa con el maletín. William no había aparecido. No sería hasta el día siguiente que recibiría una nueva comunicación, pero esta vez no sería solo del propio secuestrador sino que también se incluía otra de Marion, su hija.

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Recorte de prensa con la carta que recibió Perry a pocas horas de cometerse el asesinato de Marion

En aquella carta, Marion pedía que no trajese a nadie con él nuevamente. El secuestrador había decidido intentarlo de nuevo e iba a darle una oportunidad. De no cumplir con sus deseos, ella sería asesinada.

De tal manera, a las 19’30 horas del día 17 de diciembre William aparecía en su coche. Marion estaba a su lado. Parker se acercó hasta la ventanilla y pudo ver a su hija rodeada de varios ropajes que cubrían su cuerpo dejándola totalmente inmóvil. Perry acercó el maletín y William lo cogió, acelerando después y empujando el cuerpo de Marion hasta caer en la cuneta.

Perry corrió hasta allí, se arrodilló y cogió a Marion entre sus brazos. Los testigos afirmaron que solo pudo escucharse un grito desgarrador. seguido de un silencio sepulcral en aquella avenida de Los Ángeles de finales de los años 20.

El asesinato de Marion Parker

Las pruebas forenses

La policía acudió de inmediato a lo que se había convertido en un escenario de un crimen. El cadáver de Marion yacía en el suelo. Estaba rodeada de toallas y telas que cubrían por completo su cuerpo. La autopsia revelaría un atroz asesinato que, sumado a las declaraciones futuras de su secuestrador, acapararía la atención de los medios y de toda una sociedad entera.

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El cuerpo de Marion Parker sobre la mesa de autopsia

No se pudo esclarecer la causa exacta de la muerte. Se desconoce si fue asfixiada o fue la gran pérdida de sangre lo que produjo el fallecimiento. Los brazos y las piernas de Marion habían sido amputados y en las declaraciones de William cuando fue detenido, alegó creer que todavía estaba viva cuando empezó a seccionar los miembros.

También había sido destripada y rellenada con toallas y telas para que éstas se encargaran de absorber la sangre. Además, dos finos alambres sujetaban los párpados manteniendo ambos ojos abiertos. La piel de su espalda estaba en carne viva y es que, al parecer, había recibido un incontable número de latigazos hasta dejarla prácticamente desollada.

marion parker muerta
Los restos del torso y cabeza de Marion Parker

La hora de la muerte databa de unas 12 horas antes, es decir, alrededor de las 7 de la mañana del mismo día en que se produjo el encuentro entre Perry Parker y William.

Los brazos y las piernas se hallaron la mañana del día siguiente, el 18 de diciembre, en una cuneta. Estaban envueltos en periódicos y pudo confirmarse que, efectivamente, se trataban de la propia Marion.

Tras todo esto, una recompensa de $50000 estaba en juego. Se inició una búsqueda con miles de policías y voluntarios para tratar de encontrar el paradero del asesino de Marion. No importaba si vivo o muerto.

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Hallazgo de los restos de Marion

Búsqueda y detención de William Edward Hickman. La pista clave: un trozo de camisa.

Joven blanco, de aproximadamente 1’70 de altura y 70 kilos. Afeitado. Cabello oscuro y ondulado. Conduce un Ford de color oscuro.

Con las descripciones de Perry Parker se inició la búsqueda de William.

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William Edward Hickman

Durante la autopsia había encontrado una evidencia que podría servirles de ayuda para estrechar hipótesis y concretar sus búsquedas. Un trozo de camisa que les había llevado hasta un edificio de apartamentos. Recorrieron cada uno de los pisos hasta llegar al de Donald Evans. Muy amablemente, les invitó a registrar todas las habitaciones. Conversó con los agentes y mostró interés en que aquel asesino de Marion fuese detenido lo antes posible.

La policía no encontró absolutamente nada, así que decidieron marcharse. Tras ellos, abandonó el apartamento Donald Evans pero para cuando la policía se percató de que en la puerta había aparcado un Ford Roadster oscuro, ya habían perdido la pista de Evans.

Tras comprobar que el vehículo había sido robado semanas antes en Kansas City, extrajeron unas huellas dactilares que pertenecían a un tal William Edward Hickman, quien tenía antecedentes por robo y falsificación. Acababan de darse cuenta de que habían tenido justo delante de ellos al propio asesino de Marion.

La ficha policial de William llenaría las portadas de los periódicos, pero durante varios días burló a miles de policías que intentaban seguir su búsqueda. Fue detenido en Oregón el 21 de diciembre de 1927.

Hickman: uno de los primeros en alegar locura para intentar salvarse de la condena.

En un primer momento, William alegó que no había obrado él solo, sino que se estaban dejando atrás a su cómplice, al verdadero responsable del asesinato de Marion. Incluso llegó a dar nombre y apellido del supuesto verdugo de Marion pero tras las comprobaciones de los agentes, se dieron cuenta de la gran mentira de William. El supuesto asesino, tenía una coartada muy sólida: se encontraba en la cárcel cumpliendo condena.

A finales de enero de 1928, Hickman confesó en el juicio que realmente él había cometido el crimen de Marion pero también se amparaba en una nueva ley que permitía reconocer un crimen pero alegando locura. Reconocía no estar en sus plenas facultades mentales y que no era dueño de lo que estaba haciendo.El jurado no le creyó.

Tras diez días de juicio, el jurado determinó que William era plenamente consciente de sus actos y le sentenció a la pena capital.

El 19 de octubre de 1928, Hickman ascendió los escalones que le llevaban hasta la horca. Murió con 20 años y sin mostrar un ápice de arrepentimiento.

Portada de periódico donde se anuncia la ejecución de Hickman

Otro crimen macabro cometido más recientemente en Estados Unidos y que también atrajo la atención de los medios por la brutalidad con la que fue cometido fue el de Jessica Lundsford: https://www.cronicasdelacallemorgue.com/asesinato-jessica-lunsford-2/

Este crimen pertenece a la sección de Penny Dreadful, por lo que lo encontrarás en formato relato.

Puedes oír mi intervención en el Podcast Elena en el País de los Horrores hablando sobre este caso pinchando en el siguiente enlace:

Fuentes:

https://es.findagrave.com/memorial/8978/

https://es.findagrave.com/

https://es.findagrave.com/memorial/59356870/

3 comentarios sobre “Marion Parker – El asesinato más atroz de los años 20 en Estados Unidos

  1. Que triste… Una niña tan pequeña que sufriera tanto…
    Y un crío que echó su vida a perder con apenas dieciocho años…
    Genial relatado… gracias!

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