Patrick Nogueira. El crimen de Pioz

Patrick Nogueira cometió el conocido crimen de Pioz, un cuádruple asesinato que fue cubierto ampliamente por la prensa en su momento. Actualmente se encuentra cumpliendo la prisión permanente revisable.

Puedes escuchar el podcast dedicado a este caso aquÍ:

El terrible secreto de Patrick Nogueira: el asesino descuartizador de Pioz

En la urbanización “La arboleda” ubicada en un pequeño pueblo llamado Pioz, en la provincia de Guadalajara, España, se esconde entre las cuatro paredes de un chalet el terrible secreto de un asesino. Pero es un secreto que está a punto de descubrirse y ocurre, precisamente, el 18 de septiembre de 2016. Los vecinos intuyen que algo no va demasiado bien… pero les era imposible imaginar cuál era la realidad. 

Notan un fuerte olor emana de los alrededores de aquella casa. Sus inquilinos llevan semanas sin ser vistos, no llevan demasiado tiempo residiendo allí, así que tampoco conocen exactamente qué tipo de vida están llevando ni tienen la suficiente confianza como para inmiscuirse en asuntos que a priori no parecen ser de la incumbencia de aquel tranquilo vecindario. Además, era una familia muy reservada y al padre de la familia se le veía en contadas ocasiones: para ir a trabajar, a la compra… y poco más. 

La mejor opción, ante esta situación, es dar aviso a uno de los guardias que se encuentra por la zona. Pero el acceso a la vivienda es complicado por razones evidentes. Ya no sólo por la protección de elementos físicos: puertas y ventanas cerradas, rejas… sino también porque allanar una vivienda sin el consentimiento de sus inquilinos es delito.

El hallazgo de los cuerpos de cuatro víctimas

El fuerte hedor que se percibe por los alrededores se concentra en ese chalet. A priori nadie piensa en la terrible realidad que hay ahí dentro. Lo primero que pensaron es que ese olor era debido a las alcantarillas de la zona. Pero finalmente, terminan por llamar a la guardia civil que se persona en el lugar de los hechos. Y acceden al chalet.

En el salón principal de la casa reposan sobre el suelo 6 bolsas de plástico reforzadas con cinta americana y a su alrededor un grupo de moscas muertas. En el interior de esas bolsas se encuentran los cuerpos de Janaina y Marcos, la pareja que formaba ese matrimonio y sus dos hijos: Davi y Maria. Los adultos fueron descuartizados a la altura de la cintura y cada una de las 4 mitades en total fueron distribuidas en 4 bolsas distintas. Los niños, uno de un año y la hermana de 4, estaban cada uno de ellos en una bolsa diferente. 

Las hipótesis sobre el cuádruple asesinato

Ante aquel escenario las hipótesis sobre qué había podido suceder comenzaron a salir a la luz. El Delegado del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, alegó que según las primeras informaciones que se manejaban todo parecía apuntar a un ajuste de cuentas. Se pensó que la familia estaba “huyendo” de Brasil y que había terminado refugiándose en Pioz. Los vecinos les perdieron la pista a finales de agosto. No le dieron demasiada importancia al no ser una familia demasiado abierta y con relaciones estrechas con sus vecinos.

Los primeros detalles en aparecer indicaban que aquella hipótesis podría estar demasiado alejada de la realidad. La relación con el tráfico de drogas empezó a descartarse cuando no se encontraba ninguna relación de la familia con este mundo. Además el propio hermano de Marcos, Walfran, lo confirmó, aunque sí dejó una puerta abierta a las deudas que habían contraído por un préstamo que solicitaron y jamás pudieron devolver. No obstante, con el paso de los días… parecía no sostenerse tampoco esta posible versión de los hechos, que tuviese algo que ver con el dinero.

La familia llevaba alrededor de 10 años viviendo en España y hacía escasas semanas que habían dejado Torrejón de Ardoz para irse a vivir a Pioz. Así lo confirmaba su empadronamiento, cuya fecha indicaba que esto se había producido el 21 de julio de ese mismo año, de 2016. 

Por su parte, y habiéndose dejado de lado las primeras hipótesis surge una nueva posible explicación de los hechos. Lo hace tras una declaración que realiza el propio hermano de Marcos. Citando textualmente su afirmación, Walfran, dice lo siguiente: <<Creo que se enteró de algo o vio algo. Quizá le mataron para que no hablara con nadie. Posiblemente el asesino haya acabado con la vida de los niños y de la mujer primero para que Marcos lo viera y sintiera dolor. Los agentes deben investigar el restaurante donde trabajaba Marcos>>. Pero nada llevó a los agentes a concluir que la respuesta del cuádruple crimen estuviera en ese restaurante. 

El círculo, igualmente, era cada vez más estrecho. Y alguien ya se encontraba en el punto de mira: Patrick Nogueira, el sobrino del matrimonio, quien por aquel entonces tenía 19 años.

Durante la investigación se encontraba fuera de España. Tan sólo dos días después del hallazgo de los cuatro cuerpos, Patrick se subía a bordo de un avión en dirección a su país natal: Brasil.

Pero creyó haber eliminado cualquier rastro que le ubicase en el chalet de sus tíos. Antes de salir por la puerta de la vivienda tras acabar con la vida de toda la familia limpió a fondo cada rincón de casa. No lo suficiente. No logró borrar hasta el mínimo rastro de su paso por allí. Vamos a detenernos en la reconstrucción del crimen y en lo que pasó exactamente la tarde del 17 de agosto de 2016.

La reconstrucción del crimen de Pioz

Patrick Nogueira se dirigía la tarde del 17 de agosto de 2016 a un chalet donde vivían sus tíos con sus dos hijos. Entre sus manos llevaba un par de pizzas y a la espalda una mochila que contenía varios materiales que había comprado previamente: un arma blanca de unos 3 centímetros de ancho, bolsas de basura, cinta americana y unos guantes. Evidentemente, como así se comprobaría después en múltiples pruebas que se presentarían en el juicio contra Patrick, el cuádruple crimen fue totalmente premeditado.

Cuando Patrick llega a la casa de tus tíos, le abre la puerta Janaina. La relación entre ellos había sido algo tirante desde hacía algún tiempo, tanto, que la familia decidió abandonar Torrejón de Ardoz para cambiar de aires y alejarse del propio Patrick, quien acabó mudándose a un piso compartido con otras dos chicas en Alcalá de Henares. Cuando Janaina abrió la puerta y se encontró a Patrick, ella estaba sola con sus dos hijos. Su marido Marcos se encontraba trabajando y no llegaría hasta las nueve de la noche aproximadamente. Por la relación familiar que habían mantenido, y aunque Patrick se hubiera presentado sin previo aviso, la mujer le dejó entrar.

El asesinato de la familia de Patrick Nogueira: su tía Janaina y sus dos sobrinos

Patrick contó que estuvieron aproximadamente unos 30 minutos en la terraza del chalet conversando. Poco después dio inicio el hecho. Una vez en el interior de la vivienda, concretamente en la cocina, Janaina se encontraba en el fregadero lavando algunos platos. A su lado se encontraba su sobrino. Nogueira de manera totalmente sorpresiva sacó el arma que había llevado consigo y le asestó un corte en el cuello de unos 4 centímetros. Fue lo suficientemente profundo como para llegar a tocar el hueso cervical. Acto seguido volvió nuevamente a provocarle otras dos heridas más en el cuello con el mismo cuchillo o navaja. No se sabe exactamente qué tipo de arma blanca era porque nunca se llegó a recuperar, aunque Patrick declaró que se trataba de una navaja. Janaina no pudo reaccionar y en un periodo escaso de tiempo falleció a causa de la gran pérdida de sangre.

Imagen que PAtrick Nogueira mandó a su amigo Marvin durante el crimen

Ambos niños habían presenciado el asesinato de su madre y ante aquella escena comenzaron a gritar y se abrazaron. Primero se dirigió a la niña, la más mayor y seguidamente, a su hermano, el pequeño de un año. Ambos fueron asesinados de la misma manera que su madre y la causa de la muerte fue, por tanto, por un shock hipovolémico. A Patrick le hizo gracia esta escena y así se lo hace saber a su amigo Marvin a través de Whatsapp donde le cuenta, no sólo con palabras sino también con selfies junto a las víctimas y vídeos del escenario del crimen, lo que acaba de suceder. Una retransmisión casi en directo de un triple asesinato. Cuando termina, Patrick se dispone a limpiar a fondo toda la vivienda y dejarla lista para cuando llegue su tío Marcos. Mientras sigue manteniendo más conversaciones con Marvin. 

Tres asesinatos y a la espera de un cuarto… ¿y luego qué?

Patrick Nogueira empezó a compartir algunas inseguridades que tenía sobre lo que iba a hacer después. No lo tenía demasiado claro. Primero se planteó enterrarlos pero era demasiado arriesgado, si le veían cavar a esas horas de la madrugada seguramente alguien acaba pillándole y descubriéndolo absolutamente todo. Era un riesgo demasiado alto.

Según las conversaciones que mantiene con Marvin, él había estado estudiando los chalets de alrededor y se había dado cuenta de que todos tenían jardín pero el de sus tíos, precisamente, era todo asfalto. No podía enterrarlos dentro de la parcela. Baraja otra posibilidad, hacerlo fuera en una zona donde haya tierra. Pero también tiene la duda de cómo va a huir del lugar sin ser visto por nadie y que no resulte sospechoso.

Si lo hace a hurtadillas a través de unos matorrales podría ser demasiado llamativo para algún vecino. Así que decide que, finalmente, dejará los cuerpos en la casa bien precintados y pasará la noche allí. Además, cuenta los días en los que alguien pueda echar en falta a la familia, principalmente el propietario de la vivienda que espera el pago del alquiler. Según sus cálculos son 23 días. Ahora falta que llegue su tío para terminar de completar el plan que ha trazado antes de ir allí. Mientras tanto se analiza a sí mismo, no ha sentido nada.

Pensaba que iba a sentirse más vivo pero, según sus propias palabras, pese a que el día de antes de cometer los crímenes sentía una gran ansiedad hasta el punto de vomitar mientras terminaba de perfilar su plan. Una ansiedad demoníaca, decía el propio Patrick. Pero cuando se subió al autobús en dirección al chalet, todo cambió, dejó de sentir. Iba a la academia, a entrenar, a comer un helado… y ahora estaba ahí, rodeado de muerte. 

Los mensajes de Whatsapp se interrupen durante un tiempo, pero nuevamente… vuelven a aparecer. Es Patrick. Necesita irse a casa, ducharse y echarse perfume. Le cuenta a Marvin que solo huele a sangre pese a haberse duchado. Acaba de asesinar a su tío. Lo ha hecho desprevenidamente, cuando está entrando en casa y sin la posibilidad de defenderse. Recibe hasta 28 puñaladas en el cuello, así consta en los hechos probados del recurso de casación del Tribunal Supremo.

Patrick tuvo que limpiar nuevamente toda la casa, por segunda vez. No se retira los guantes, pasa la noche allí y al despertar, coge las sábanas sobre las que ha dormido y los brick de leche que ha consumido. Sale por la puerta y le da la última pasada a la manija para eliminar sus últimas huellas. Son las 6 de la mañana. Las pruebas las abandona en distintos lugares. Pruebas que nunca van a ser recuperadas.

El juicio contra Patrick Nogueira

El 24 de octubre de 2018 arrancaba finalmente el juicio contra Patrick Nogueira por los crímenes que cometió. Múltiples pruebas se presentaban en contra de este joven que apareció en los juzgados con un aspecto que no pasó en absoluto desapercibido: camisa azul cielo, pantalones beige, gafas y sin sus mechas en el pelo.

Los mensajes de Whatsapp fueron una de las pruebas que podría decirse que fueron clave, toda la conversación donde se narraba paso por paso lo que iba sucediendo en el chalet pero también lo que Patrick iba sintiendo, aspecto que ha servido de mucho para entender cómo procesa ciertos pensamientos y cómo en ningún momento hubo una pérdida de contacto con la realidad, lo que le excluía absolutamente de cualquier enfermedad o trastorno mental que le impidiera comprender los hechos que cometió. Las psicólogas que tuvieron que llevar a cabo el estudio de la mente de Patrick estaban convencidas de los rasgos psicopáticos que presentaba el asesino de Pioz, ratificándolo como tal en el juicio.

Patrick Nogueira durante la reconstrucción del crimen

Otra prueba importante en todo el proceso fue conseguir ubicar a Patrick en el propio escenario. Las ciencias forenses llegan donde el ojo humano es incapaz de hacerlo y  eso sumado a protocolos de actuación perfectamente estudiados y coordinados que han ido mejorando día tras día desde hace muchísimos años y, por supuesto, en consonancia con los últimos avances tecnológicos de la ciencia. Los repetidores los repetidores demostraron que Patrick Nogueira se encontraba allí en el momento en que fueron asesinados los cuatro integrantes de la familia.

Pero además, Patrick estaba seguro que utilizando guantes, llevándose las sábanas y los brick donde había bebido, así como limpiar a fondo toda la casa con lejía… pensaba que sería suficiente, se equivocó. No sólo las huellas dactilares que se encontraron en las bolsas pudieron cotejarse y comprobarse que, efectivamente, eran suyas, sino también restos de sudor y huellas de pisadas que coincidían con las que llevaba Nogueria. Los restos biológicos que quedaron en el chalet fueron cotejados con una cuchilla de afeitar que se dejó en su piso de Alcalá de Henares. De allí se extrajo su ADN y pudieron llevar a cabo los análisis pertinentes. 

Fue el 22 de septiembre cuando el Juzgado de Instrucción de Guadalajara dicta una orden de detención europea e internacional contra Patrick. En ese momento se encontraba en Brasil, pero no será hasta el 19 de octubre de ese mismo año, de 2016, cuando Patrick vuelva a pisar suelo español. Llega desde un vuelo procedente de Sao Paulo y nada más aterrizar se entrega a las autoridades. Hannah, su hermana, ante las presiones que estaba recibiendo por parte de la policía y teniendo en cuenta que las pruebas contra su hermano eran devastadoras, le aconseja que regrese a España y se entregue. La idea era intentar rebajar la condena colaborando en la investigación.

Patrick se entrega y confiesa los crímenes, los cuatro. Colabora en la investigación y acude nuevamente al chalet para ayudar en la reconstrucción de los hechos. Pero hay algo que va a mantener siempre en secreto, el móvil. En las conversaciones de Whatsapp muestra un claro desprecio hacia la vida de sus víctimas, pero especialmente lo hace hacia la de su tío. En el juicio, de hecho, habló de su relación con él. Alega que él fue generoso con su tío, ofreciéndole dinero de manera constante pero que cuando dejó de hacerle incluso recibió amenazas.

Otro aspecto de Patrick que sale a la luz es la agresión contra uno de sus profesores durante su adolescencia. También le apuñaló causándole una herida de la que pudo recuperarse. Pero también habló de su temprano inicio en el consumo de alcohol y de su infancia, él mismo decide contar en una de las sesiones del juicio algunas vivencias personales en esa etapa de su vida.

Pero pese a la voluntad de su abogada por intentar presentar en el juicio un estudio de su cerebro y defender que su funcionamiento es distinto al resto de personas, no fue suficiente para que pudiera rebajarse la pena. Múltiples referencias a estudios psiquiátricos y criminológicos se llevaron a cabo durante las sesiones, hecho que por cierto, se alaba por parte del Tribunal Supremo, pero que deben atender a los hechos pura y estrictamente y eso quiere decir, que no existe ningún tipo de estudio que sea firme que diga que ciertas características o anomalías en el cerebro son la consecuencia directa de cometer un crimen como el que se cometió en Pioz aquella tarde de agosto de 2016.

Tanto la acusación como la Fiscalía solicitaron una condena por cuatro delitos de asesinato, 20 años de prisión por cada uno de los adultos y prisión permanente revisable para los dos menores. También una indemnización de 300.000 euros totales.

De nada sirvieron los recursos interpuestos, primero de apelación ante el tribunal superior de justicia de Castilla La-Mancha y posteriormente la casación al tribunal supremo, quien finalmente falló que Patrick Nogueira sería condenado a 25 años de prisión y a tres prisiones permanentes revisable. Las últimas noticias que se tienen sobre Patrick Nogueira es que A finales del años 2021 Patrick recibió una brutal paliza por parte de una decena de presos, se sospecha que fue por las “leyes carcelarias” que rigen en las penitenciarias entre los internos. A causa de las lesiones tuvo que estar hospitalizado un total de 4 días. Después fue trasladado hasta la prisión Puerto III en el Puerto de Santa María, en Cádiz.



Fuentes:

RECURSO CASACION (P) núm.: 10461/2019 del Tribunal Supremo

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/23/5bcdf3e646163f94428b45ef.html

https://www.elmundo.es/sociedad/2016/12/14/5850848fe2704eb9748b45f2.html

https://www.elmundo.es/sociedad/2016/11/03/581b2197468aeb3d1b8b45ac.html

https://www.cope.es/

https://www.cope.es/actualidad/

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/30/5bd76f6646163f2e698b45e8.html

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/26/5bd2eac1468aebc26d8b4570.html

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/25/5bd1916022601d1c5a8b45c5.html

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/26/5bd21487e2704e91a48b4688.html

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/30/5bd8b800ca4741aa3d8b4678.html

https://www.elmundo.es/espana/2018/10/25/5bd0d08a468aebcd7b8b46a5.html?cid=MNOT23801&s_kw=1

https://www.elconfidencial.com/espana/2018-10-25/mente-asesino-

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